Presentan obra La Visita del 2/11, en Villahermosa por Día de Muertos
VILLAHERMOSA, Tab., 2 de noviembre de 2026.- Cuando no se prepara en casa, es sin duda un alimento de comida rápida que se puede encontrar en cualquier parte. Sentarse en una barrita a la orilla de la banqueta para comer un tamal recién sacado de una nevera o una olla es una de las postales más cotidianas en las calles de la capital tabasqueña. Sosteniendo el tenedor sobre el plato desechable, hay un punto en el que el cubierto sale sobrando y la persona termina tomando el alimento directamente con los dedos para no perder la costumbre. Entre el color anaranjado de la masa y el camino rojo que deja la salsa picante —colocada al gusto de cada comensal—, bastan menos de diez minutos para terminarlo, aunque la tentación suele ganar y termina cediéndose a la idea de pedir uno más, especialmente si se trata de las piezas pequeñas.
Para las familias del estado, este platillo representa el elemento central de las ofrendas y reuniones en torno al Día de Muertos; sin embargo, el gusto por esta pieza gastronómica trasciende con facilidad las fechas del calendario festivo, como asegura Gerardo García, habitante de Villahermosa, quien compartió que en su hogar no se acostumbra preparar este alimento de forma casera, por lo que suele comprarlo en la calle en cualquier época del año. “Sí lo como pero no mucho”, comentó al detallar que su variedad preferida es la de pejelagarto. Respecto a la festividad de los fieles difuntos, reconoció que no profesa la tradición en lo personal, respetando el significado que cada hogar le otorga: “Los tamales es tradición de la gente, lo consideran representativo de los difuntos, pero cada quien sus ideales”.
Por su parte, quienes sí mantienen la costumbre de colocar altares acuden a los puntos de venta tradicionales para surtir sus mesas. Rocío Ramos Ascencio acudió durante esta jornada especial a comprar sus piezas para la celebración familiar. “Suelo comprar cuando se me antoja y ahorita es un día especial para todos, que es la fecha del Día de Muertos”, expresó la ciudadana, quien admitió que aunque no compra seguido, esta fecha motiva el consumo. Tras señalar que sus favoritos son los de chipilín, frijol y masa colada, afirmó que la presencia de este platillo en la gastronomía local es constante, confirmando que en su hogar el tamal nunca falta sobre la ofrenda para sus seres queridos.
La identidad tabasqueña se encuentra ligada a la elaboración de la masa y la hoja de plátano, una relación que los pobladores asumen como parte indispensable de la vida social. Jesús Espinoza Gómez comentó que consume tamal de manera regular en su rutina cotidiana. “Somos de acá y es algo que es nuestro”, afirmó con orgullo al catalogarlo como la comida típica por excelencia de la entidad, agregando que “siempre lo ha habido y lo habrá siempre en reuniones, en situaciones religiosas, en fiestas, en todo”. Pese a que su favorito es el de masa colada y aunque tampoco suele profesar el Día de Muertos ni colocar altar, considera que el sabor del tamal forma parte del patrimonio vivo que une a la comunidad sin importar la ocasión.




