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VILLAHERMOSA, Tab., 30 de octubre de 2026.- El ruido del tambor y la flauta de carrizo anunció el inicio de la fiesta sobre las calles de la Zona Luz. Precedidos por el grupo de tamborileros, decenas de catrinas y catrines vestidos con trajes de época, sombreros y rostros pintados de calavera recorrieron el Barrio Mágico de Villahermosa hasta llegar al Malecón Carlos A. Madrazo, en donde decenas de personas ya los aguardaban para arrancar los festejos del festival Celebrando la Eternidad.

Mientras el contingente avanzaba por el centro histórico entre fotografías y aplausos de los transeúntes, en la orilla del río la atención se concentró en la caminata Itzcuintlan. En ese punto del malecón, varios ejemplares de perros xoloitzcuintles esperaron la llegada del desfile junto a sus dueños, robándose las miradas de los asistentes que se acercaron a tomarles fotos y conocer más sobre su papel tradicional como guías de las almas hacia el Mictlán.

La jornada cultural comenzó desde las cuatro de la tarde con la apertura de los corredores artesanal y gastronómico, donde los visitantes pudieron encontrar desde artesanías locales hasta el tradicional concurso y venta de tamales tabasqueños. En el escenario principal, la música corrió a cargo de la marimba Ecos de la selva y el grupo Ut' Zey Cum, además de un recital de poesía a cargo de Luis Soverano y Lorenzo Cue.
A la par de los espectáculos, los talleres al aire libre registraron una concurrida participación de niños y adultos. Entre las cuatro y media y las siete y media de la tarde, los asistentes se sumaron a las actividades de pintura en caballetes, elaboración de figuras de cartonería, confección de galletas, bisutería de catrina y diseño de bolsas de tela, cerrando así una tarde de convivencia familiar que marcó el inicio de las festividades del Día de Muertos en la capital del estado.





