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VILLAHERMOSA Tab., 30 de marzo de 2026.- César Hernández, dueño de la tienda de telas finas El Baratillo, anunció su cierre definitivo, al señalar que el motivo de bajar definitivamente las cortinas del local en el centro de la ciudad se debe a cuestiones de salud; sin embargo, no niega que la situación económica en la región sea inestable.
El empresario de las telas, quien este lunes ofertó ventas de liquidación, descartó cobro de piso o amenazas, aunque indicó que la falta de estacionamientos y la inseguridad pueden propiciar que se afecte a las empresas de la zona del Barrio Mágico de Villahermosa.
No hay un motivo en especial, es una serie de factores que nos llevan a tomar esta decisión pero el principal es el motivo de salud, nada más, no hay derecho de piso o que el gobierno no apoya, nada de eso”, señaló el empresario que culmina el trayecto de una de las empresas más añejas del Centro Histórico, a ocho años de cumplir el centenario.
A pesar de que es por salud el cierre, señaló que la situación económica y financiera en la colonia Centro no es fácil.
La situación de que no hay estacionamiento, cuesta mucho el acceso al Centro, la inseguridad, en fin, todo eso, no nada más a mí si no a todo el Centro ha afectado”, expresó.
Indicó que el cierre definitivo de El Baratillo será el 13 de abril, incluso puede adelantarse la eventualidad si se agota antes el producto que representa más de dos millones de pesos en telas.
También mencionó que en el sector textil, las compras por internet afectaron la venta de telas en la ciudad y que ha llevado al endeble rendimiento de la empresa.
Sin embargo, reiteró que su decisión es por motivos de salud, ya que aunque pueden continuar con la venta de telas prefiere no estresarse más, debido al tratamiento que le fue indicado por el médico.
Lo primero que me piden los médicos es que esté tranquilo y sin estrés, y teniendo este negocio eso no existe… yo he trabajado este negocio 40 años”, relató.
Finalmente expresó sentirse agradecido con los tabasqueños, quienes mantuvieron vivo el negocio familiar por 92 años, cuando su padre, Enrique Hernández Priego, comenzó en 1934 la empresa, en lo que se convertiría el pleno corazón de la colonia Centro.