Urgen arquitectos a mitigar riesgos de megaproyecto de vivienda en Río Viejo
VILLAHERMOSA, Tab., 30 de junio de 2026.- La propuesta del proyecto precio justo para el Cacao en Tabasco, impulsada por el gobernador Javier May Rodríguez, se encuentra en una fase crucial de análisis presupuestal y técnico en el escritorio de la presidencia de la República, confirmó María Luisa Albores González, directora general de Alimentación para el Bienestar, durante su visita a la entidad.
Albores González reveló que hace apenas dos semanas la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó la primera revisión de esta estrategia integral, misma que este martes será evaluada nuevamente en una mesa de trabajo para determinar su viabilidad financiera. El núcleo de la propuesta busca fijar un piso mínimo de 100 pesos por kilogramo de cacao para dignificar el ingreso de las familias del campo.
La funcionaria federal adelantó que permanecerá en el estado para dar seguimiento puntual al diseño de las reglas de operación, argumentando que como todo programa nuevo se requiere un presupuesto asignado antes de darlo a conocer formalmente al pueblo.
El planteamiento de la administración estatal y federal partió de un diagnóstico en territorio que permitirá, mediante el levantamiento de un censo formal, conocer con precisión el número de productores que actualmente siembran el grano y las condiciones reales de sus parcelas.
Con este padrón técnico, las autoridades prevén proyectar el volumen de toneladas que se generarán de cara al próximo ciclo productivo, el cual está programado para iniciar en septiembre de este año y concluir en 2027. Los primeros cruces de datos calculan un universo superior a los 15 mil pequeños productores y una estimación de cosecha que rebasa las 10 mil toneladas.
Una de las principales problemáticas detectadas en el estudio previo es que casi el 84 por ciento del cacao en Tabasco se comercializa en baba, una práctica que despoja al campesino del valor agregado de su producto debido a que, al no pasar por un proceso de fermentado o disecado, se termina vendiendo a precios muy bajos a los intermediarios.
Ante este escenario, las reglas del programa contemplan que el beneficio económico vaya acompañado obligatoriamente de un proceso de soporte técnico y acompañamiento continuo a través de programas como Sembrando Vida. El objetivo central es capacitar a los campesinos en las técnicas de velocidad, fermentación y secado de la semilla en sus propias comunidades; una vez consolidada la infraestructura y el conocimiento técnico, el gobierno federal iniciará el acopio masivo del grano con el precio de garantía.
La meta a mediano plazo de esta alianza estratégica es procesar localmente la producción en la futura Fábrica de Chocolate Bienestar, proyectada para el municipio de Comalcalco, garantizando la soberanía alimentaria y transformando por completo la cadena agroindustrial de la región.