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VILLAHERMOSA, TAB., 8 de abril de 2026.- A pesar de que la ciruela es una fruta de temporada y de gusto entre la población tabasqueña, actualmente la demanda de este producto ha ido a la baja, reportan comerciantes del mercado Miguel Orrico de los Llanos de la colonia Tamulté de las Barrancas.
Miguel Ángel García, comerciante de frutas y verduras en la zona, señaló que la llegada de la fruta, proveniente de Puebla y Yucatán, inició este lunes; sin embargo, los villahermosinos no han respondido al consumo como en años anteriores. De acuerdo con el locatario, las condiciones climáticas han retrasado la producción, afectando la demanda inicial.
Señaló que el inicio de ventas va lento y los precios al alza, factores que generan temor por posibles pérdidas económicas.
“Ahorita con las lluvias, rápido la empieza a soltar la mata, y si no hay manera de que haya demanda, pues se echa a perder el producto”, explicó don Miguel, quien teme que, de no agilizarse la salida de la fruta, tengan que desecharla en pocos días.
A pesar de que los productores han intentado ofrecer precios competitivos ante la baja demanda, los problemas en las carreteras federales que enfrentan los transportistas han terminado por elevar el costo final. Actualmente, los comerciantes se ven obligados a vender la bolsa de ciruelas entre 30 y 40 pesos, un costo superior al registrado en temporadas pasadas.
Cabe destacar que el producto que se ofrece actualmente en este centro de abasto proviene del estado de Yucatán, la cual se caracteriza por ser un poco más dulce en comparación con la ciruela producida en Tabasco, que suele ser más ácida.
Una fruta que refresca el paladar
Para el paladar tabasqueño, esta fruta es considerada refrescante y es una de las preferidas durante los días de calor. Don Miguel comparte que la forma tradicional de consumirla es fundamental en el gusto local: acompañada de chile en polvo o la clásica mezcla de limón con chile amashito.
Lo comen con su limoncito, le ponen chile amashito y así lo acompañan. Hay mucha gente que así lo come”, refirió el comerciante.
Debido a que la temporada de ciruela es breve —con una duración estimada de apenas 15 días—, los vendedores mantienen la esperanza de que el consumo repunte en la próxima semana para evitar que la inversión se convierta en una pérdida total.




