IMSS y AmCham México firman convenio para ampliar investigación clínica
MORELIA, Mich., 12 de abril de 2026.- Un fármaco que prometía aliviar uno de los malestares más comunes del embarazo terminó provocando una de las tragedias médicas más devastadoras del siglo 20. A finales de los años cincuenta, la talidomida se vendía como un sedante moderno, seguro y eficaz, recomendado incluso para mujeres embarazadas que buscaban calmar las náuseas matutinas. Su presencia se extendió rápidamente por Europa y otros continentes, instalándose en miles de hogares sin que nadie sospechara el impacto que estaba por desatar.
De acuerdo con investigaciones recopiladas en publicaciones científicas como Anales de Pediatría y revisiones históricas de farmacología clínica, el medicamento comenzó a distribuirse en 1957 por la empresa alemana Grünenthal y en pocos años ya se comercializaba en más de 50 países bajo decenas de nombres. Su aparente seguridad, sumada a la falta de regulaciones estrictas en la época, permitió que se recetara e incluso se vendiera sin control, especialmente a mujeres en las primeras semanas de embarazo.
La nota completa Quadratín Michoacán




