La Tierra no tiene calendario: Creador de plataforma de alerta sísmica
MÉRIDA, Yuc., 24 de abril de 2026.- Para la pequeña Dayana, de apenas un año y siete meses, el tiempo es el enemigo más implacable después de que le hayan diagnosticado cataratas congénitas, una enfermedad que provoca que la visión de la menor se apague día con día.
Ante esta situación, su madre, la señora Elena Ortiz, vive una carrera contra el reloj y la falta de recursos para evitar que su hija pierda la vista por completo, motivo por el cual ha pedido el apoyo de la sociedad yucateca para recaudar fondos que ayuden a operar a la bebé y así evitar la ceguera.
En entrevista para Quadratín Yucatán, la mujer comentó que la catarata congénita es un padecimiento progresivo que opaca el cristalino, motivo por el cual, si Dayana no recibe una cirugía inmediata, el daño será irreversible y, aunque los médicos estimaron un margen de un año para intervenirla, la velocidad avanza muy rápido.
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