Educación Superior se transforma con nuevas oportunidades: SEP
VILLAHERMOSA, Tab., 22 de mayo de 2026.- Para los jóvenes universitarios en Tabasco, terminar una carrera profesional se ha convertido en una fuente de profunda incertidumbre. El temor a enfrentarse a un mercado laboral que exige años de trayectoria a quienes apenas egresan de las aulas es hoy la principal preocupación de las nuevas generaciones, una realidad que no solo frena su desarrollo económico, sino que impacta de manera directa en su estabilidad emocional.
Esta problemática fue el motor de la iniciativa presentada por José Celso León Oramas, estudiante de 18 años de la Universidad Valle del Grijalva (UVG), durante su participación en el primer Parlamento Juvenil en la entidad, organizado por la agrupación Voces del Futuro. Dentro de la Comisión de Infancia y Juventud, el parlamentario propuso la creación de un modelo interinstitucional enfocado en resolver de fondo las dos grandes encrucijadas que acechan a su sector: la empleabilidad y el cuidado de la salud mental.
“Esta iniciativa abarca crear un sistema interinstitucional en el cual queremos coordinar a todas las dependencias, para que todas sumen sus esfuerzos en un solo espacio y podamos llegar a crear el Instituto al Desarrollo, la Infancia y la Juventud”, explicó León Oramas, detallando que el proyecto busca blindar a los jóvenes ante lo que describió como escenarios catastróficos detonados por la falta de oportunidades y de acompañamiento integral.
El candado de la experiencia laboral y el rechazo en el primer empleo
El joven universitario señaló que el obstáculo más grande y desalentador surge al momento de buscar el primer empleo formal. Las empresas e instituciones suelen cerrarles las puertas de inmediato al encontrarse con currículums de recién graduados que no cuentan con un historial laboral previo, ignorando el esfuerzo académico invertido.
“Desgraciadamente nos encontramos con esa interrogante de: ¿tienes experiencia? Y tenemos que contestar que no, porque no hay un documento o algo que avale que ya pasamos por un proceso como pasantes”, lamentó el estudiante de la UVG.
Para romper este círculo vicioso, la propuesta legislativa presentada en el Parlamento Juvenil plantea reformas para que tanto el servicio social como las prácticas profesionales y los conocimientos adquiridos en cualquier oficio sean considerados y validados legalmente como experiencia laboral previa. La meta, apuntó Celso León, es garantizar que al postularse a una vacante "no les digan: buscamos a alguien con experiencia, sino que los empleadores vean que los jóvenes ya cuentan con la preparación necesaria para cubrir el puesto".
Falta de empleo y salud emocional: dos crisis que van de la mano
El parlamentario juvenil expuso que existe una correspondencia directa entre la falta de oportunidades de trabajo y el bienestar psicológico de los estudiantes. Argumentó que la presión social, la incertidumbre financiera y el rechazo laboral constante operan como detonantes de ansiedad y frustración, mermando la seguridad de los jóvenes y creando un obstáculo invisible al momento de buscar empleo.
“Quizás parezcan cosas distintas, pero van de la mano mutuamente. Si se tiene una buena salud mental, hay más posibilidades de encontrar trabajo”, explicó León Oramas, tras aclarar que la juventud no es que tenga una mala salud mental por naturaleza, sino que carece de espacios de apoyo y orientación para procesar las presiones del entorno actual, donde herramientas como la tecnología mal canalizada también suelen perturbar su estabilidad emocional.
Con esta propuesta de crear un instituto especializado, los jóvenes legisladores buscan que el emprendimiento y la inserción laboral de los universitarios en Tabasco dejen de ser una carrera de obstáculos y se conviertan en un derecho respaldado por políticas públicas reales que cuiden tanto sus bolsillos como sus mentes.