Los notables
MC en Tabasco: obediencia institucional y y fracturas locales
El regreso de la diputada Patricia Lanestosa a su curul no fue un acto personal ni voluntario. Fue una instrucción directa de la coordinación nacional de Movimiento Ciudadano, encabezada por Jorge Álvarez Máynez. El mensaje fue claro: “no se mandan solos”.
Patricia Lanestosa, institucional como siempre, obedeció. Al retirarse originalmente, había dejado espacio a su suplente, Fanny Vargas, integrante del grupo de Pedro Jiménez León. Esa suplencia representaba la otra mitad de un partido que en Tabasco ha estado partido en dos. Pero cuando desde arriba se ordenó la unión de las fracciones, la decisión fue devolverle el escaño a Patricia Lanestosa, del grupo de Gerardo Gaudiano.
La reacción no se hizo esperar: Fanny Vargas replicó con un reclamo contundente —“no cumplen acuerdos”—, evidenciando que la disciplina nacional no borra las inconformidades locales.
El trasfondo es claro: MC en Tabasco vive entre la institucionalidad que representa Patricia Lanestosa y la operación política que encabeza Jiménez León. La llegada del diputado federal Erubiel Alonso a las filas naranjas ya había encendido las alarmas, y los ediles Armin Marín (Zapata) y Riki Arcos (Tacotalpa) lo descalificaron abiertamente. Ahora, con esta nueva jugada, queda por ver si ellos reaccionan de nuevo, reafirmando que el control de un ala de MC sigue en disputa.
La lección es inevitable: cuando los acuerdos se imponen desde arriba, los partidos muestran disciplina, pero también fracturas. Y en Tabasco, esas fracturas se sienten cada vez más cerca de la ciudadanía, que observa cómo las decisiones nacionales pesan más que las realidades locales, pero que por lo que se vio, fue una decisión obligada para promover la unidad necesaria en Movimiento Ciudadano.




