Arremete José Mourinho contra el arbitraje
CIUDAD DE MÉXICO, 30 de junio de 2026.- Entre el ensordecedor canto de “dale, dale, dale México” y una densa nube de humo tricolor, la Selección Mexicana llegó al Estadio Ciudad de México a las 17:17 horas para disputar un encuentro decisivo en la Copa del Mundo, cobijada y respaldada por la pasión de cientos de aficionados que abarrotaron las inmediaciones del inmueble.
Apenas unos minutos más tarde, a las 17:30 horas, hizo su arribo el autobús de la selección de Ecuador, vestida de amarillo, azul y rojo. El transporte del conjunto sudamericano pasó a toda prisa debido a la intensa lluvia que comenzó a caer sobre la capital, una situación climática que provocó que la mayoría de los asistentes se dispersara rápidamente en busca de refugio; este factor fortuito terminó salvando a los ecuatorianos de un recibimiento mucho más hostil, aunque no impidió que se escucharan algunos insultos y la rechifla de los fanáticos locales que aguantaron el aguacero para hacer sentir la localía en este trascendental partido mundialista.




