Balacera en Centro Histórico de SLP desata caos en primaria
VILLAHERMOSA, Tab., 30 de julio de 2026.- La violencia intrafamiliar y el abandono derivados de adicciones o ruptura del núcleo familiar constituyen las principales causas por las que niñas y niños son canalizados a albergarse en residencias de asistencia social en Tabasco, advirtió el director de la casa hogar del Ejército de Salvación, José Antonio Cerda Ventura.
El directivo compartió que recientemente las autoridades estatales trasladaron a dicho espacio a cinco menores rescatados de entornos donde sufrían violencia doméstica. Asimismo, expuso que tras la separación de los padres, muchos infantes quedan bajo la custodia de abuelos o adultos mayores que carecen de las condiciones físicas y económicas para garantizar su desarrollo integral.
“Hemos recibido niños que a sus ocho o nueve añitos no han pisado una escuela. Eso es triste, porque se le está negando el derecho a la educación que necesita”, lamentó Cerda Ventura, quien recordó que la omisión de cuidados está tipificada como delito.
El titular del espacio asistencial explicó que, además de la violencia física, la dependencia a sustancias estupefacientes por parte de los progenitores desencadena severos cuadros de desprotección. Frente a estas alertas —a menudo reportadas por vecinos—, la institución aplica protocolos de recepción inmediata para garantizar la integridad del menor, notificando simultáneamente a las instancias de protección infantil.
Atención médica, psicológica y acompañamiento escolar
Con 58 años de presencia en Tabasco, la casa hogar del Ejército de Salvación resguarda actualmente a cerca de 35 menores —de una capacidad total para 45—, brindándoles dormitorios, alimentación, apoyo médico, psicólogos y gestiones para introducirlos o reincorporarlos al sistema educativo formal.
Paralelamente, la institución apoya a un grupo de la comunidad formado por niños que, aunque viven con sus familias, enfrentan problemáticas complejas en sus hogares.
“Nosotros lo que tenemos que hacer, primero que nada, es salvaguardar la integridad del niño: recibirlo. Pero también inmediatamente tenemos que avisar a las autoridades... Hay que concientizar a todos aquellos a que amen a sus hijos, porque ellos son el futuro de nuestro México”, concluyó Cerda Ventura, instando a la sociedad a no ser indiferente ante la vulneración de los derechos de la infancia.




