Piñatas tradicionales conquistan las Fiestas Patrias en Chiapas
VILLAHERMOSA, Tab., 1 de agosto de 2026.- En la esquina que forman las calles 4 y 11 de la colonia La Manga 1, junto a una farmacia, una delgada media luna de cemento se levanta bajo la sombra de un árbol de mango. Lo que formalmente no aparece registrado como parque ante el Ayuntamiento de Centro, ha sido transformado desde hace seis años por la propia comunidad en el espacio escénico conocido como El Club del Parque o El Manguito, un refugio donde las infancias de una de las zonas con mayor percepción de inseguridad en Villahermosa encuentran una alternativa lejos de la violencia.

La iniciativa, impulsada voluntariamente por el Club del Parque con el respaldo activo de los dueños de la farmacia local, nació bajo el liderazgo de Armando Cornelio Dionisio, exdelegado y considerado asimismo como líder social de la colonia. El lugar cuenta con un pequeño escenario de teatro que conserva en el cemento fresco las huellas grabadas de los primeros niños que asistieron, un detalle casi conmemorativo que da cuenta del paso del tiempo.
Aquellos primeros pequeños han crecido, dando frutos comunitarios tan significativos como la fiesta de 15 años que los mismos vecinos le organizaron este viernes a Fernanda Nicol, una joven a quien el club ha ayudado a ganar seguridad personal.
Cada 15 días, mediante avisos organizados en grupos de WhatsApp, alrededor de 15 niños acuden al llamado para presenciar obras de teatro, funciones de títeres y presentaciones de danza. Sin embargo, para Don Armando, la intención va más allá del simple entretenimiento recreativo.
“La idea es que los niños no estén solamente distraídos, sino que puedan ver que hay muchas posibilidades para vivir, para hacer las cosas”, explica el fundador, enfatizando que el proyecto acerca las expresiones artísticas a las comunidades alejadas del centro de la ciudad, cruzando el río hacia zonas que habitualmente quedan al margen de la agenda cultural oficial.
Con una labor cien por ciento voluntaria, el Club del Parque busca proyectar una cara diferente de La Manga 1 y confía en que este modelo de gestión comunitaria pueda replicarse en otras colonias populares de la capital tabasqueña.
El objetivo final apunta a la construcción de un entorno de paz a largo plazo.
“Nuestra colonia no debe ser ya un lugar de violencia o sinónimo de un lugar inseguro. Lo que nos importa es que estas generaciones que se están construyendo ya tengan una visión diferente. Sí estamos en un lugar probablemente inseguro, pero también estamos en un lugar donde estamos construyendo infancias más sanas”, concluye Cornelio Dionisio.




