Leslie Mora/Quadratín Puebla
PUEBLA, Pue., 19 de septiembre del 2026.- Los temblores representan uno de los fenómenos naturales de mayor recurrencia e impacto destructivo en el país.
Frente a la imprevisibilidad de un movimiento telúrico, las autoridades de Protección Civil enfatizan que la preparación previa y la capacidad de reacción en los primeros minutos resultan determinantes para minimizar riesgos y garantizar la integridad física de los ciudadanos.
Pautas de actuación antes, durante y después de un sismo
La efectividad de la respuesta comunitaria y familiar ante un evento sísmico depende de medidas preventivas y decisiones oportunas:
- Protección preventiva en la vivienda: Antes de que ocurra un sismo, es necesario revisar las condiciones del inmueble y atornillar o sujetar firmemente estantes, libreros y objetos pesados que puedan volcarse o caer durante la sacudida.
- Control emocional y toma de decisiones: Conservar la calma constituye el factor más crucial para sobrevivir a una emergencia. Frente a un evento en curso, la familia debe evaluar si el lugar en el que se encuentra ofrece condiciones seguras para permanecer en el interior o si es preferible evacuarlo.
- Evacuar sin riesgos: Solo se debe proceder al desalojo hacia el exterior cuando exista la certeza de no exponerse a peligros mayores durante el trayecto.
- Atención prioritaria a grupos vulnerables: El proceso de evacuación de niños, adultos mayores y personas con discapacidad exige mayor tiempo, por lo que se debe prever la asistencia específica que requieran.
- Punto de encuentro y evaluación: Tras el movimiento, la familia debe trasladarse al punto de reunión pactado con anterioridad, verificar que todos los miembros se encuentren presentes y sanos, y evaluar el estado de la situación.
- Uso responsable de las comunicaciones: Es primordial abstenerse de realizar llamadas telefónicas convencionales salvo en situaciones de estricta urgencia, con el fin de no saturar las líneas de la red de comunicación.
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