¿Desaparición de Morena?
A qué se deberá el hecho de que muchas personas no valoran el trabajo que tienen y que les ofrece: prestaciones, la oportunidad de crecer y aspirar a un nivel laboral más alto, les ofrece servicios médicos y toda clase de oportunidades a las que les llaman logros sindicales.
Inventan enfermedades, pretextos familiares y hasta muerte de familiares, todo con el pretexto de no presentarse a cumplir sus actividades laborales para las que fueron contratados.
Lo peor de todo es que sus padres, a veces, son partícipes y cómplices de esta falta de responsabilidad y compromiso laboral.
Eso sí, si un patrón se atreve a investigar, argumentar y comprobar que las inasistencias de este tipo de malos trabajadores y malas trabajadoras, son falsas y son mentiras, los trabajadores y trabajadoras señalan que son violentados o acosados.
Bendecir nuestro trabajo cumpliendo con él y siendo responsables, nos podría permitir dar buen ejemplo a los hijos, poner en nuestras mesas el pan con dignidad y honrar esos logros sindicales por los que muchos hombres y mujeres lucharon e incluso, murieron.
Ya no existen empleos en los que se puede hacer antigüedad, en los que se brinden prestaciones de salud y otros que bien ayudan a una familia en el control de los gastos.
Actualmente, con las reformas laborales ya no será posible y tan fácil la creación de sindicatos, pero lo más lamentable es que casi ninguna persona de las nuevas generaciones, podrá hacer antigüedad en su trabajo, ya que solo serán aceptados en un empleo, por contrato, contrato que será durante el tiempo que bien convenga a la empresa o institución.
Con mayor razón, hay que valorar y cuidar nuestros empleos y dejar de lado el invento de enfermedades corporales que a lo único que llevan es a la pérdida del empleo, entrar en un camino escabroso del estrés o la depresión y al endeudamiento.
Cuidemos los que nos queda, para que luego no lloremos lo que no cuidamos y mucho menos, lo que no trabajamos.
Gracias a Dios por el trabajo, la familia, los amigos, la salud; gracias a usted estimado lector y lectora por su tiempo de lectura.
P.D. ¿Hay algo tan significativo para ti que incluso podría costar un peso, pero no lo venderías por cantidad alguna?




