El crimen organizado es el responsable del multihomicidio en Taxco: May
PUEBLA, Pue., 12 de octubre de 2026.- La captura de Iván Cazarín Molina, alias El Tanque, señalado por autoridades federales como operador del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), abrió una nueva ruta de investigación sobre la estructura dedicada al robo y comercialización ilegal de hidrocarburos que opera en distintos estados del país.
El Tanque fue detenido el 5 de octubre en Zapopan, Jalisco, en un operativo en el que participaron fuerzas federales.
De acuerdo con información oficial, el presunto integrante del CJNG mantenía actividades en Puebla, Veracruz, Oaxaca y Tabasco, además de estar relacionado con delitos como homicidio, extorsión, secuestro, tráfico de drogas y robo de hidrocarburos.
Su nombre ya había sido identificado desde 2024 por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos, que lo señaló como integrante de alto nivel del CJNG y cercano a Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho.
La autoridad estadounidense documentó entonces una estructura dedicada al robo, almacenamiento y comercialización de combustible, con instalaciones cercanas a Veracruz y una red de empresas utilizadas para colocar el hidrocarburo en el mercado.
La incorporación de Puebla en el mapa de actividades atribuidas a Cazarín Molina adquiere relevancia por la posición estratégica del estado como conexión entre el centro del país y la zona del Golfo.
Sin embargo, hasta ahora la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla no ha informado públicamente que El Tanque sea responsable directo de algún delito cometido en territorio poblano, por lo que no puede establecerse que haya controlado las actividades de huachicol en la entidad.
Lo que sí existe es el señalamiento federal sobre su presencia y actividades en Puebla.
La diferencia resulta fundamental: una cosa es formar parte de una estructura criminal con presencia en un estado y otra que exista una imputación formal ante un Juez por hechos específicos ocurridos en ese territorio.
La investigación alrededor de El Tanque también permite observar la transformación del negocio ilegal de combustibles.
El robo tradicional de hidrocarburos se basa en la extracción clandestina de gasolina, diésel o crudo de ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex), su almacenamiento y posterior venta.
El llamado huachicol fiscal opera mediante mecanismos diferentes: importaciones, empresas, documentación comercial, movimientos aduaneros y presuntas maniobras para introducir combustible al país sin pagar los impuestos correspondientes o encubriendo su verdadero origen.
En este punto aparece otra investigación que involucra a Tabasco y a los hermanos Jorge Amílcar y Luis Alberto Olán Aparicio.
Investigaciones periodísticas difundidas durante 2026 señalaron presuntos contactos entre Luis Alberto Olán Aparicio y Cazarín Molina.
De acuerdo con esos reportes, el empresario habría recurrido al operador criminal para intervenir ante presuntas amenazas o extorsiones relacionadas con actividades empresariales en Veracruz.
Los señalamientos cobraron relevancia debido a que los hermanos Olán han aparecido en investigaciones relacionadas con compañías dedicadas a la importación y comercialización de combustibles.
Uno de los casos es Portacelis Gas and Oil, empresa constituida en Tabasco que obtuvo autorización para importar millones de litros de diésel y que posteriormente fue objeto de investigaciones por parte de autoridades fiscales.
El Servicio de Administración Tributaria (SAT) solicitó a la Fiscalía General de la República investigar presuntas irregularidades relacionadas con operaciones de la empresa, de acuerdo con información difundida por medios nacionales.
Además, Portacelis aparece en el listado oficial del SAT de contribuyentes suspendidos del Padrón de Importadores y Exportadores.
Esto, por sí mismo, no constituye una sentencia por huachicol fiscal.
La investigación estadounidense contra la estructura de El Tanque ha puesto especial atención en las empresas utilizadas para mover el dinero y comercializar hidrocarburos.
El Departamento del Tesoro documentó que el operador del CJNG utilizaba una red de compañías y personas asociadas para almacenar, transportar y vender combustible obtenido ilegalmente.
Investigaciones periodísticas posteriores han identificado decenas de empresas relacionadas mediante accionistas, administradores o representantes con compañías vinculadas a esa estructura.
El patrón resulta relevante porque muestra que el negocio criminal no depende únicamente de grupos armados.
Detrás de las tomas clandestinas aparecen transportistas, almacenadores, distribuidores, empresarios, intermediarios y sociedades mercantiles que permiten colocar el producto y mover los recursos obtenidos.
Tabasco también aparece en las investigaciones sobre El Tanque.
Reportes periodísticos han documentado presuntos vínculos entre el operador del CJNG y La Barredora, organización criminal que durante los últimos años fue identificada como una de las principales estructuras delictivas en ese estado.
Los reportes también han relacionado esta red con investigaciones sobre funcionarios y operadores políticos y de seguridad de Tabasco.
Sin embargo, estos señalamientos deben mantenerse dentro del terreno de la investigación periodística y de inteligencia, debido a que no existe una sentencia pública que permita atribuir penalmente todas esas relaciones a cada una de las personas mencionadas.
Puebla cuenta con corredores carreteros que conectan la zona centro del país con Veracruz y otros estados del Golfo, además de rutas utilizadas para el traslado de mercancías hacia la Ciudad de México y otros puntos del país.
Esa condición convierte al territorio poblano en una zona relevante para cualquier estructura dedicada al traslado clandestino de mercancías.
Pero hasta que la FGR o la FGE presenten una investigación concreta, no puede afirmarse que las actividades de El Tanque hayan significado el control del huachicol en Puebla.




