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VILLAHERMOSA, Tab., 6 de octubre del 2026.- Cansados de lo que ellos llamaron malos tratos, hostigamientos y extorsión por parte de las autoridades, líderes de grupos de vendedores ambulantes aledaños al mercado público José María Pino Suárez, acudieron a la Secretaría de Gobierno para buscar solución.
Tras bloquear de manera breve la avenida Gregorio Mendez Magaña, una comisión de inconformes se reunió con personal de la Subsecretaría de esa dependencia, quienes se ofrecieron ser intermediarios ante el ayuntamiento de Centro.
Derivado de esa reunión, los ambulantes obtuvieron un encuentro con funcionarios de la dirección de Fiscalización de la actual administración municipal para llegar a acuerdos y obtener soluciones al caso.
Los vendedores ambulantes dijeron pertenecer a seis grupos distintos que comparten espacios en la calle y banqueta de Bastar Sosaya y calles aledañas para generar ingresos y sostener a sus respectivas familias.
Por ello pidieron a las autoridades correspondientes prohibir a sus empleados el hostigamiento y la extorsión para dejarlos "trabajar" en las calles en libertad.
Entrevistados, por separado, tras salir de la Secretaría de Gobierno, manifestaron su inconformidad por la forma en que son tratados, la cuál compararon peor que delincuentes.
Dijeron que en la reunión sostenida rechazaron la propuesta de ubicarse en el tianguis de Casa Blanca, dado a la falta de clientes.
Al respecto, Julio Hernández Cruz, delegado de la FTOT en Centro y representante de estos vendedores ambulantes, pidió a las autoridades correspondientes empatía con las demandas labores de este grupo de personas.
Señaló que seguirán agotando el diálogo para llegar a buenos acuerdos.
No obstante, dijo que no se descarta movilizaciones como Plan B si no hay respuestas positivas para lo que llamó "la lucha".
Por su parte , Silvia Castillo Pérez manifestó que son más de 300 vendedores ambulantes los que están al rededor del mercado José María Pino Suárez y sufren el hostigamiento oficial.
Incluso, mencionó que vienen pagando mensualmente el respectivo permiso para que se les deje laboral.
Sin decir cifra del pago, dijo que el cálculo es de que en el año el monto llega al millón de pesos.
Por su parte, William Rivera Valencia, vendedor ambulante de los alrededores del mercado público de la colonia José María Pino Suárez, antes Tierra Colorada, manifestó que lo mismo se está viviendo en esa zona y pidió a las autoridades dejarlos trabajar debido a que tienen familias que sostener.
Manifestó que ellos están cumpliendo con el pago de sus permisos laborales mensualmente y por ello deben dejar "que trabajemos".




