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CÁRDENAS, Tab., 25 de septiembre de 2026.- Construida a mediados de los 80 durante el régimen del gobernador Enrique González Pedrero, la carretera de la costa de este municipio, muestra hoy los estragos causados por décadas de abandono de gobiernos y la erosión marina que amenaza comerse no sólo esta vía de comunicación que une a Cárdenas y Paraíso, sino también las viviendas de pobladores de seis ejidos y de la villa y puerto de Andrés Sánchez Magallanes.
En la zona costera de Cárdenas, seis comunidades enfrentan las malas condiciones de su principal vía de comunicación: un corredor que va desde el ejido San Rafael, pasando por distintas localidades del municipio, hasta El Alacrán y la villa y puerto Sánchez Magallanes, conocida como la Barra de Santana, con conexión hacia el municipio de Paraíso.
A diario, familias, estudiantes, trabajadores, pescadores, productores y pequeños comerciantes padecen retrasos en sus traslados por las deplorables condiciones de una carretera que hace cuatro décadas ofrecía una vista maravillosa a la costa tabasqueña y sus paisanes, y brindaba conectividad a los municipios de Cárdenas y Paraíso, y hoy da un triste espectáculo.
El mar se está comiendo no sólo la carretera sino también amenaza con devorar las casas de habitantes de la zona de Sánchez Magallanes, que abarca seis ejidos del municipio de Cárdenas, quienes viven en el abandono de las autoridades que no atienden el problema de la erosión costera en Tabasco, ni rehabilitan la carretera.
“Necesita la gente de aquí, de los seis ejidos, que son: ejido San Rafael, los Sinaloa 1ra y 2da sección, Manatinero, El Alacrán 1ra y 2da… la gente de esta zona requiere protección, porque aquí a 60 pasos se encuentran sus casas, y el mar como ustedes observan, está comiendo parte de las orillas de esta carretera y con esto pues (afecta) a sus habitantes”, expresa Índira Zuñiga, activista de la región santanera.
Señaló que, desde hace tres décadas, cuando los ayuntamientos de Cárdenas estuvieron presididos por gente de izquierda –primero del PRD y ahora de Morena– se olvidaron de esta zona costera, como si no existiera.
“Desde 1992 que entraron los gobiernos emanados de la llamada izquierda interrumpidamente, la población continúa enfrentando tramos deteriorados, dificultades de movilidad y una infraestructura que se vuelve todavía más complicada durante la temporada de lluvias”, expuso.
Índira Zuñiga recorrió la carreta para corroborar su situación. “El deterioro continúa en varios puntos del tramo costero”, señaló. Y preguntó:
“¿Cuánto tiempo más tendrán que esperar estas comunidades para contar con una carretera digna, segura y transitable?” Manifestó que la población no está pidiendo privilegios, sino infraestructura básica para vivir, trabajar y trasladarse dignamente, porque la carretera comunica a los habitantes de la costa a sus escuelas, sus empleos, sus servicios de salud, sus familias y sus oportunidades.





