Certifica Agricultura a 6 mil unidades productivas en inocuidad alimentaria
CIUDAD DE MÉXICO, 2 de octubre de 2026.- Los hechos ocurridos en una secundaria de Torreón exigen investigación, justicia para las víctimas y respuestas de protección para la comunidad escolar, pero su gravedad no convierte automáticamente el caso en evidencia de un aumento de la violencia adolescente ni demuestra, por sí mismo, que endurecer las leyes penales, ampliar la vigilancia o incrementar la presencia policial vaya a prevenir hechos semejantes.
Esto es expuesto por la organización Tejiendo Redes Infancia.
La primera comprobación es que los probables responsables de este ataque no son adolescentes.
Las dos personas detenidas tienen 18 años y son exalumnas del plantel.
Por tanto, utilizar este caso como ejemplo de “delincuencia adolescente”, “violencia de adolescentes” o como argumento para modificar el sistema de justicia penal para adolescentes implica atribuir el comportamiento de dos personas adultas a una población a la que no pertenecen jurídicamente.
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