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Después de tres intentos fallidos, los consejeros electorales del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT) se pusieron de acuerdo y, por unanimidad, eligieron a Rigoberto de la O Gallegos, en la Secretaría Ejecutiva; sustituye a Jorge Alberto Zavala Frías, que por un “error” fue pillado promocionando en su red personal de WhatsApp al aspirante de Morena a la alcaldía de Centro, Daniel Casasús Ruz, quien –según declaró– no tiene ningún vínculo o relación con el ahora exfuncionario del órgano electoral.
El nombramiento de De la O Gallegos cierra una disputa interna que se prolongó durante varias sesiones; no lograban un acuerdo, lo que derivó en la intervención del Tribunal Electoral de Tabasco (TET) que ordenó que los consejeros electorales no podían abstenerse de votar.
El nombramiento de De la O Gallegos generó declaraciones encontradas del grupo de Los Cuatro –Ruth Lissette Toledo Peral, Ángela Guadalupe Araujo Segura, Montserrat Martínez Beaurregard y Hernán González Sala–, quienes al final coincidieron en que la propuesta (de De la O Gallegos) cumplió con los requisitos, incluida una trayectoria de más de dos décadas vinculada a los órganos electorales federal y local.
El consejero Hernán González, que está cerca de la presidenta del IEPCT, Elizabeth Nava Gutiérrez, señaló que trabajó con De la O Gallegos durante el pasado proceso electoral, en que se eligió gobernador, y no recibió queja alguna en su contra. Pero eso no significa que tiene su apoyo incondicional, “no significa que se esté entregando un cheque en blanco”, dijo al señalar que lo vigilará para que su desempeño sea conforme a la responsabilidad del cargo.
Son muchos años en que De la O Gallegos ha estado trabajando en el órgano electoral, aunque tiene muy negros antecedentes, que incluyen haber participado en la venta –cuestionada– del edificio en que se pretendía reubicar al Instituto Electoral y los vicios ocultos de construcción impidieron que fuera usado; ahora se ha convertido en un elefante blanco: el terreno lo utilizan como estacionamiento y el edificio de bodega. Fueron recursos desperdiciados, mal utilizados, muchos millones de pesos.
En 2015, De la O Gallegos se desempeñaba como director de Organización y Capacitación Electoral (DOCE), cuando se anuló la elección de Centro, en que se detectaron serias irregularidades con paquetes electorales alterados, asegurados con cinta canela, sin certeza sobre los que fueron recibidos, sobre las casillas instaladas, e incluso sobre los funcionarios que fungieron en la sesión de cómputo municipal. el director de la DOCE es el responsable de ese trabajo de organización.
Así, los magistrados del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación invocaron la causal genérica de nulidad de elección y revocaron las constancias de mayoría expedidas a presidente municipal y regidurías.
En 2016, al dejar el instituto, porque los consejeros electorales decidieron hacer el cambio en el cargo que ocupaba (Dirección de Organización y Capacitación Electoral), recibió una liquidación de casi un millón de pesos.
El entonces secretario ejecutivo del IEPCT, Roberto Félix López (QEPD) declaró que a Rigoberto de la O Gallegos “se le pagaron aproximadamente 952 mil pesos” de indemnización, recursos que fueron tomados del presupuesto base del IEPC Tabasco.
Indicó que fue una indemnización menor al millón de pesos, y que esos recursos se tomaron de una partida especial para el pago de liquidaciones.
El 23 de enero de ese 2016, Rigoberto de la O y el hasta entonces encargado de la Unidad de Transparencia, Ángel González Guitar, fueron destituidos de sus cargos, lo que causó la inconformidad de varios representantes de partidos políticos, quienes acusaron a los consejeros de hacer cambios al vapor.
A De la O Gallegos lo vinculan con el director del Instituto de Administración Pública, Juan Molina Becerra, a quien la semana pasada se le acusó, junto con la presidenta del IEPCT, Elizabeth Nava Gutiérrez, de firmar un convenio de colaboración para la capacitación de los vocales distritales, y a su vez, se les señala, de preparar una elección de Estado.
Los partidos de oposición demandan que los integrantes del órgano electoral actúen con transparencia, imparcialidad, objetividad y con base a la ley, aunque la pregunta sería: ¿realmente lo harán? Deberán de demostrar que no tienen nungún vínculo con el gobierno porque de lo contrario habrá un conflicto postelectoral y eso nadie lo desea.




