Ofrecerá PAN amparos a mujeres con cáncer
MORELIA, Mich., 19 de octubre de 2026.- El asesinato de Bernardo Bravo Manríquez, dirigente de los citricultores de Michoacán, no solo dejó vacante la presidencia de la organización que encabezaba. También marcó un cambio en la forma en que el sector limonero vive la extorsión: en silencio, mientras la trazabilidad del producto permanece como un proyecto en proceso.
El domingo 19 de octubre de 2025, Bernardo Bravo desapareció. Llegó al terreno que alberga el Tianguis Limonero, dejo el vehículo y su escolta. Tomó una camioneta Toyota gris y salió del lugar para reunirse con quienes lo privaron de la vida.

Su cuerpo fue localizado el lunes 20 de octubre de 2025 en la región de Tierra Caliente, con heridas por disparos de arma de fuego.
La semana previa a su muerte había convocado a manifestaciones por el precio del limón, producto no solo del comportamiento natural del mercado, también por el cobro de cuotas que dejaba al productor en condiciones vulnerables para hacer frente a todos los gastos.
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