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VILLAHERMOSA, Tab., 6 de noviembre del 2026.- No hay mayor impedimento para quien no lo intenta. Esa frase de dominio popular le queda como anillo al dedo a Daniela Sánchez Romero, mujer que trabaja en un taller móvil de vulcanizadora como talachera para aliviar los gastos de su casa.
Con 33 años de edad, esposa y madre de tres hijos, comparte su vida entre sus obligaciones en su hogar con los cambios de llantas, parchando y echando aire a neumáticos de vehículos de toda marca.
A dos años de distancia, recuerda que le daba pena que la vieran como mecánica por el qué dirán, pero pudo más la necesidad de ver a sus hijos bien y estables, ayudar a su esposo con los gastos de la casa, la escuela y médicos, que lo que dijera la gente.
Hoy, doña Daniela en ocasiones se hace cargo del taller rodante cuando su esposo no está por ir a atender alguna emergencia mecánica. Él es él maestro y dueño del taller.

Del taller móvil sale para la manutención de todo y los imprevistos
"De aquí ha salido para mantener a nuestros hijos, llenar la alacena, comprar comida, pagar la renta, los gastos diarios y la gasolina de la camionetita", asegura Daniela al tiempo de señalar que todo al principio es difícil, "pero te vas acostumbrando y agarrándole amor a las cosas".
En entrevista para Quadratín Tabasco, tras una larga jornada laboral, Doña Dani, como le dicen de cariño, asegura estar agradecida con Dios al permitirle aprender un oficio decente para ganarse la vida y contribuir con los gastos del hogar.
Aunque asegura que este oficio como en cualquier profesión nunca se deja de aprender, por ello trata de ir asimilando el oficio lo más que se pueda.
En la charla, ya con el rostro que delata cansancio por una jornada extenuante, confiesa que al principio le daba pena que la vieran de talachera, pero ese sentimiento le pasó tan rápido que ya no se acuerda.
"Siempre mis hijos son primero, y le pedía a Díos que me ayudara a salir adelante. En casa hacía falta el dinero, ya que estábamos pasando por una crisis económica muy fuerte", comentó.
Y reflexionó que en la actualidad "todo el mundo se queja de la economía, la falta de dinero hasta para lo más fundamental y básico. Pero las oportunidades están ahí, te las pone Díos para ayudarte, pero por pena no las agarra uno".
Por lo que reconoció que esa situación fue uno de los motivos que la motivaron a emprender dicho oficio.

Aún no me canso: cumplo en el hogar y también en el taller
Sánchez Romero hace una pausa en la entrevista para agarrar aire. Mientras su esposo acomoda las herramientas en la camioneta conocida como estaquitas, porque la jornada laboral ha concluido.
Ya repuesta, doña Dani asegura que las arduas labores en la vulcanizadora no han sido pretexto para no cumplir en el hogar.
Por lo que a dos años de distancia de emprender esta actividad, ya es una talachera reconocida por su trabajo y buena ama de casa.
Indicó que los cambios de roles de manera diaria en vez de hartarla, la motivan a seguir adelante, porque cuando se le tiene amor a los hijos nada es imposible.
Refirió que llegando al hogar hay que hacer comida; lavar ropa, si hay sucia, y preparar lo que llevarán sus hijos de lonches al día siguiente para el recreo de la escuela.
–¿A qué horas se cansa doña Dani? –pregunta el reportero.
"¡Claro que sí me canso, pero primero son los compromisos y mis hijos se merecen cualquier sacrificio que hagamos!"
Y añadió: "Mi esposo me ayuda en el hogar. Somos una pareja y nos ayudamos como equipo que somos en el matrimonio".
Doña Daniela recuerda que en un principio todo fue difícil, que lloraba de impotencia ante tanta necesidad, pero este trabajo le ha dado la oportunidad como persona de superarse, y sentir la satisfacción que deja que los clientes valoren su trabajo y se lo reconozcan.
Y aseveró que desde pequeña está acostumbrada al trabajo duro y rudo porque sus padres así le enseñaron.

Indicó también que todo dolor de cuerpo y cansancio se le pasan cuando al llegar a casa, donde sus tres hijo la esperan con los brazos abiertos.
También, Daniela Sánchez Romero hace un llamado a sus compañeras mujeres a no dejarse vencer por los obstáculos que pone la vida; más bien –dijo– esos deben ser la motivación para seguir adelante, en el camino correcto, por el beneficio de la familia y de una misma.
"Porqué Díos es grande y nunca nos abandona", exclamó Sánchez Romero.
(Y si usted, lector, tiene una emergencia con su carro llame a Doña Daniela; estos son sus números: 2294368373 y 9931954746)




