Plantean creación de la Universidad de Policía en Tabasco
VILLAHERMOSA, Tab., 3 de junio del 2026.- La iglesia católica la Lupita, que se localiza en la calle Benito Juárez, de la colonia Gaviotas Norte, cerca del otrora Paso del Duende, fue el punto de encuentro para que amigos y familiares se reunieran para rezar y pedir al Altísimo por el alma de Juan Isidro Colorado Paz, mejor conocido por propios y extraños como Chilo Masash.

Llantos, sollozos y lamentos fue el escenario dentro de la parroquia que lucía llena de seguidores de Chilo, líder social en la colonia Gaviotas, quien fue masajeador de peloteros del Club Olmecas de Tabasco y de luchadores famosos que visitaron Tabasco.

A las afueras, conocidos del famoso quiropráctico recordaban anécdotas vividas con Chilo Masash. Por momentos, por los recuerdos, surgían carcajadas y tímidas sonrisas.
Tras culminar la celebración la misa en honor a Colorado Paz, cuyo deceso acaeció en la madrugada del pasado jueves, conocidos introdujeron el féretro en la carroza para iniciar la procesión fúnebre.
La comitiva, en orden y en completo silencio, se dirigió hacia el panteón de la colonia Gaviotas Norte conocido como Palomares.
Durante el trayecto el llanto de algunos familiares se hacía evidente. Pero la resignación se imponía.

En medio de la muchedumbre, un grupo de mujeres fueron realizando un rosario que era contestado por los más cercanos al fallecido.
Ya dentro del panteón, en la capillita, un espontáneo se acercó al féretro de Chilo Masash en los precisos momentos en que era colocado en medio del lugar, para rendirle una palabras de despida y agradecerle por todo lo que el quiropráctico hizo por él.

Tras la intervención de amigos y familiares y algunas oraciones, entró el mariachi para interpretar una de las canciones que fue del gusto de Chilo Masash: Puño de tierra, cosa que provocó que los presentes hicieran el coro.

"Mi hermano se fue a como fue en vida: un chingón", expresó su hermana Nury Colorado Paz, al agradecer la presencia de familiares, amigos y conocidos de Chilo Masash.
Con lágrimas en los ojos y la garganta cerrada por el dolor sentimental que le ha causado la pérdida física de su hermano, señaló que una de sus características fue siempre ayudar a la gente.
"Era bromista, juguetón pero fue su don de gente y buena persona la que más llamaba la atención".

Mientras tanto, familiares y amigos seguían con su duelo y más con saber que lo estaban acompañando a su última morada.
Llantos de gentes más cercana de Chilo, cara de incredulidad de amistades y cercanos, se apreciaba en el cementerio.
Todos, expresaban lo que consideraron fue en vida: amable, bromista y buena gente, pero ya se nos fue y "hay que llevarlo en el corazón", decía uno.
La plática se cerró cuando el sonido de las palas manejadas por albañiles del panteón daban cuenta de estar acomodando la tierra en espera del ataúd de Chilo Masash.
Al final, no tardó mucho para que entre varios hombres bajaran el féretro al hoyo donde fue depositado el cuerpo de Juan Isidro Colorado Paz. Descanse en paz.
