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VILLAHERMOSA, Tab., 4 de mayo del 2026.- En el Museo de Cultura Popular de Villahermosa, el bordado ha dejado de ser solo una labor artesanal para convertirse en un proceso de recuperación emocional y mental. Eugenia Tamara Díaz Silva, maestra encargada de los talleres de bordado mexicano del museo desde hace más de seis años, explica que esta actividad funciona como una terapia fundamental, especialmente para quienes han concluido su vida laboral y buscan mantenerse activos en el presente.

Los talleres, que iniciaron antes de la pandemia y se mantienen de forma continua, se especializan en bordados tradicionales de diversos estados del país. Entre las técnicas que los alumnos pueden elegir se encuentran el Istmo, Tenango, Mazateco y San Antonino. Díaz Silva destaca que, aunque existan similitudes técnicas, cada región imprime su propia identidad:
“Cada estado de la República tiene un bordado característico, aunque sus cosmovisiones son distintas. Por ejemplo, podemos hablar de un bordado pepenado y en el Estado de México se hace de una forma, mientras que en Michoacán o San Luis Potosí se hace de otra manera”, detalla, señalando que estas diferencias radican principalmente en la iconografía de cada entidad.
Aunque el taller recibe a personas de todas las edades a partir de los 15 años, incluyendo un creciente número de jóvenes interesados en la tradición, el grueso de los asistentes son personas jubiladas. Para ellos, el bordado representa un desafío que va más allá de lo estético. “Son retos que te pones”, afirma la maestra, quien destaca la importancia de mantener el cerebro ocupado tras años de actividad constante.

“Muchos sabemos lo que pasa con el cerebro cuando estás acostumbrado a tener un trabajo y dejas de hacer nada. Hay personas que se integran para empezar a recuperar todo ese trabajo que hace nuestra mente, que no se nos olvide. Eso nos ayuda a estar emocionalmente y físicamente en un tiempo presente donde valoras más lo que estás haciendo”, comparte Díaz Silva sobre el impacto positivo en la salud de los adultos mayores.
Por último, la originaria de la cuenca del Papaloapan, una zona entre los límites de Oaxaca y Veracruz, invita a las sesiones abiertas, donde cada participante decide qué técnica desea practicar según su interés personal. Los talleres se imparten los días miércoles y sábados, en un horario de 10:00 a 13:00 horas, y solo se suspenden durante los periodos vacacionales, ofreciendo un espacio de aprendizaje y convivencia permanente en el corazón de la ciudad.

Para los interesados, pueden contactarla de manera directa a su número personal: 9932084646.
Cabe mencionar, que además del taller de bordados mexicanos, hay diversas actividades en el Museo de Cultura Popular, entre ellos se pueden aprender pintura, tallar madera o hasta aprender a bailar.