Música del mariachi en México, en manos de las nuevas generaciones
VILLAHERMOSA, Tab., 19 de julio de 2026.- A pesar de que la escena del jazz en Tabasco cuenta actualmente con más de 15 agrupaciones en activo, el movimiento enfrenta un rezago en materia de formación y apoyo institucional, lo que obliga a los nuevos valores de la música a buscar la profesionalización fuera del estado, señaló el músico y gestor cultural Roberto Sobrino García.
El especialista explicó que, si bien la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) cuenta con una oferta académica en música, las opciones especializadas en este género son escasas. Esta situación ha provocado que el aprendizaje se dé principalmente de manera empírica y colaborativa entre los mismos creadores.
“Casi todas las agrupaciones son de jóvenes muy talentosos que han tenido que buscarle por sus propios medios el aprendizaje. Desafortunadamente (en la institución) no le apuestan a proyectos y programas reales de formación. Es poco lo que se hace”, afirmó Sobrino García, añadiendo que la falta de oportunidades académicas locales genera la migración de músicos a entidades vecinas.
El gestor cultural también reconoció que existe una apatía compartida, calificando la problemática como una responsabilidad compartida al cincuenta-cincuenta entre las autoridades y el propio sector. Como ejemplo, mencionó la baja respuesta obtenida en una clase magistral organizada el pasado 18 de junio, lo que muestra que "el gremio musical a veces está muy aletargado", sostuvo.
La presencia del jazz en el estado tiene arraigo histórico. Sobrino García detalló que existen registros fotográficos que constatan la ejecución de este ritmo en la entidad desde los años 40 por parte de músicos locales que utilizaban instrumentos de la época como el banjo y baterías antiguas. Asimismo, recordó la década de los 90 como un punto destacado gracias al saxofonista y compositor Rubén Gurpide, quien llegó a difundir el género en la televisión local. Tras un periodo de inactividad, el movimiento retomó impulso con el bajista y pedagogo Samuel Piña, quien finalmente también migró debido al estancamiento de la escena.
Ante este vacío, el propio Sobrino García fundó en 2022 el Festival del Jazz del Grijalva para abrir canales de difusión al género, el cual se define por su versatilidad y capacidad de fusión con la identidad musical de cada región.
“El jazz siempre lo he visto como una gran mesa en donde tú puedes hacer una receta de cocina con muchísimos ingredientes. Todos los ingredientes son buenos siempre y cuando se combinen de buena manera”, concluyó.