Javier Aguirre, nuevo entrenador del Valencia CF
VILLAHERMOSA, Tab., 24 de junio de 2026.- A diferencia del encuentro inaugural México-Sudáfrica que no atrajo público al Centenario, la tarde de este miércoles, con dos juegos ganados, seis puntos en la bolsa y la clasificación asegurada a los dieciseisavos de final, la afición tabasqueña no quiso perderse la oportunidad de enviar buenas vibras a los seleccionados del Tri, con porras, cantos y su algarabía, y lo hizo abarrotando el Estadio Centenario del 27 de Febrero.
Centenares de familias, miles de jóvenes en grupo, todos con la playera verde de la suerte y la esperanza, se dieron cita en la casa de los Olmecas de Tabasco, y corearon al unísono el “México, México, México…”, o el “ay, ay, ay, ay, canta y no llores…”, para dejar patente su emoción y su amor por su patria, por su equipo que no defraudó y logra terminar la primera ronda de un Mundial con nueve puntos y primer lugar de su grupo.
El Centenario estuvo lleno como cuando los Olmecas llegan a playoff, después de una buena racha, y la tarde-noche de este miércoles volvió a lucir lleno, como cuando recibió en el diamante a la Miss Universo, Fátima Bosch.
Ahora fue por una pasión: el futbol. Y las alegrías se desbordaron cuando cayó el primero, el segundo y el tercer gol que selló la exitosa racha de los ratones verdes.

Y al Centenario acudieron no sólo los villahermosinos; vino gente de las villas y comunidades de Centro, de los demás municipios que quisieron sentir la emoción del “México, México, ra-ra-rá…”, el ruido de las trompetas de plástico, de las matracas, el ondear de las banderas tricolores de todos tamaños. Sentir como si estuviesen en el Azteca y disfrutar de esta fiesta de noventa minutos gratis.
Y todos sabían, creían, sentían que los once dirigidos por Javier Aguirre volverían a ganar. Lo sintieron cuando Mateo Chávez anotó el primero. Se sintieron seguros y tranquilos cuando Julián Quiñones hizo el segundo –y su segundo en una Copa del Mundo. Y lo corroboraron con una alegría desbordante cuando Álvaro Fidalgo hizo el tercero, para el 3-0 final. Para sellar una ronda perfecta de tres juegos ganados.

Y cosa curiosa, aficionados tabasqueños que se dieron cita en el Centenario del 27 de Febrero, expresaron su confianza en que la selección mexicana de fútbol, obtendría un buen resultado. Unos que 2-0, otros que 2-1, y los que parecían más que confiados daban 3-1… El resultado del juego superó las expectativas. Ninguno imaginó el 3-0 del marcador final.
Y centenares de fanáticos que acudieron a presenciar el encuentro en el Estadio Centenario, a la salida se congregaron en el monumento al Deportista para celebrar el triunfo de la Selección Nacional. Con porras, cantos, tambores, cornetas, cuetes y sangoloteando autos que pasaban por el lugar. E incluso lanzaron al aire a algunas personas. Todo con alegría desbordada; todo con la euforia a flor de piel; pero todo en santa paz, y lo corroboró el saldo blanco.