Javier Aguirre, nuevo entrenador del Valencia CF
VILLAHERMOSA, Tab., 30 de junio del 2026.- La Selección de Fútbol de México se impuso, la noche de este martes, por 2-0 a su similar de Ecuador, en un partido que por momentos se tornó violento por parte de los sudamericanos.
Una victoria que miles de tabasqueños celebraron en el estado Centenario del 27 de Febrero, casa de los Olmecas de Tabasco, que volvió a registrar un lleno total con la transmisión del partido en la pantalla gigante al fondo del diamante.
Desde el silbatazo inicial, los mexicanos se fueron encima ante la portería contraria, generando sensación de peligro. Y desde el graderío los tabasqueños no dejaron de echar porra a su selección, confiando en que superarían la maldición de cuatro décadas y pasarían al quinto partido, a octavos de final.
Raúl Jiménez y Julián Quiñones por momentos fueron una verdadera pesadilla para los ecuatorianos en el estadio Azteca, donde un jovencito, Gilberto Mora, no desentonó e incluso generó varias jugadas que estuvieron cerca del gol.
Sin embargo, el equipo nacional no dejó de presionar al equipo rival con jugadas laterales y tiros al centro del área chica del portero rival, en una señal a los ecuatorianos que pensaban que vendrían a enfrentar a ratoncitos verdes.
En el minuto 22 del primer tiempo, cayó la anotación de Julián Quiñones, que significó para los sudamericanos un trago amargo por todo lo que generó su prensa, en redes sociales, previo a este encuentro.
Y fue el inicio de una euforia y sensación de triunfo que se prolongaría hasta el minuto 90, más los siete complementarios.
Pese a la mínima ventaja, los tricolores siguieron con la presión ante el arco rival y al minuto 22, Raúl Jiménez, anotó para la algarabía de los aficionados –los reunidos en el Azteca y los congregados en el Centenario–, haciendo que el resultado se elevara a 2 goles.

Con cada jugada vibraba el Centenario, su gente haciendo la ola en las gradas, y en la zona gourmet; el resto de los aficionados bailando con la música de Chico Che y La Crisis. Fiesta y alegría se vivió en el Centenario.
En la pantalla gigante del emblemático estadio beisbolero aparecieron imágenes de las estadísticas del béisbol mexicano, levantando la bulla, porque los Olmecas de Tabasco ya escalaron otra vez hasta el primer lugar de su división zona Sur.
En el entretiempo de descanso, el ambiente en la grada y todo el Centenario era de locura, el pandemónium se desató en el infierno verde.

Para el segundo tiempo, las imágenes no cambiaron, con un México atacando y defendiéndose, con un guardameta de clase mundial, Raúl Rangel, El Tala, defendiendo una portería en la que, en cuatro partidos, no ha recibido un solo gol, y Ecuador atacando pero de manera desordenada.
Trabajo arduo del árbitro central, de Eslovenia, que se multiplicó ante las jugadas duras de ambos rivales, y por eso las acciones no pasaron a mayores.
Cerca del tres cuarto del partido, un jugador ecuatoriano fue expulsado por el esloveno, debido a una ofensa que dirigió hacia el mexicano, Cristián Giménez.
Y la algarabía estalló en el Centenario del 27 de Febrero, cuando se decretó el silbatazo final, dando por cuenta la victoria del equipo mexicano.
Ahora, la escuadra dirigida por Javier Aguirre, espera rival del encuentro Inglaterra - República del Congo. Mientras, los tabasqueños por miles, celebraron en el monumento a Gregorio Méndez al ritmo de la música de Chemaney, y otros cientos lo hicieron en la glorieta donde se ubica el monumento al Deportista, a festejar el histórico triunfo.
