Urgen arquitectos a mitigar riesgos de megaproyecto de vivienda en Río Viejo
VILLAHERMOSA, Tab., 8 de junio de 2026.— La puesta en marcha de la planta cloradora en el mercado público José María Pino Suárez ha permitido regularizar la calidad del suministro hídrico en el recinto. Este factor era una demanda prioritaria para los giros dedicados a la preparación y venta de alimentos, los cuales ahora cuentan con un flujo más salubre que complementa las funciones de la Planta de Tratamiento de Aguas Rojas que usan las carnicerías del mercado.
Así lo dio a conocer el coordinador de la Unión de Comerciantes del centro de abasto, Gutenberg Arévalo, quien señaló que la obra requirió una inversión estimada en más de 2 millones de pesos.

Por otra parte, el líder de locatarios del Pino Suárez, señaló que el mercado mantiene una dinámica de reordenamiento en sus servicios internos y sanitarios. El sector señaló que el mantenimiento de las áreas y la funcionalidad del edificio son prioridades constantes para garantizar la viabilidad de los tramos frente a la competencia de las grandes cadenas comerciales.
Gutenberg Arévalo, explicó que tras sostener una reunión con autoridades municipales para revisar las condiciones del inmueble, se analizaron los puntos críticos que requieren atención y aquellos donde se ha logrado estabilizar el servicio.
El representante detalló que las exigencias de los vendedores se centran en que la autoridad cumpla de forma regular con las tareas de limpieza y conservación profunda, ya que cualquier falla técnica impacta directamente en la llegada de visitantes.
Asimismo, dijo que el estado actual del edificio registra modificaciones en el sistema de ventilación mediante la colocación de seis extractores en el segundo nivel y boyas térmicas en el techo, herramientas diseñadas para mitigar las condiciones climáticas de la región. El balance técnico del inmueble también incluye la operación de paneles solares para el alumbrado general, el establecimiento de una caja recaudadora de servicios y oficinas de representación, así como medidas de control urbano para evitar la proliferación del comercio ambulante en los accesos principales.
Respecto al comportamiento de las ventas y la afluencia de consumidores, la dirigencia de las uniones reconoció un cambio en la dinámica interna a partir de la instalación de una sucursal del Banco del Bienestar dentro de la estructura del mercado. Aunque inicialmente la comunidad de comerciantes manifestó dudas sobre la conveniencia de este tipo de oficinas administrativas en un espacio de abasto tradicional, los indicadores actuales muestran un saldo favorable.