Seguirá Joy Huerta con el proyecto de Jesse & Joy
MORELIA, Mich., 5 de julio de 2026.- Hubo un tiempo en que ver un partido de la Selección Mexicana era todo un acontecimiento. En muchos hogares no había televisión y quienes querían seguir el encuentro caminaban hasta la casa del vecino, de un familiar o del único comercio que tenía un aparato. En algunas comunidades incluso se cooperaba con unas monedas para que el dueño del televisor permitiera a todos disfrutar del partido.
La experiencia era completamente colectiva. Decenas de personas se reunían frente a una sola pantalla para celebrar un gol, lamentar una derrota o discutir cada jugada. El fútbol no solo se veía: se compartía.
Con el paso de los años llegaron la televisión a color, la transmisión por cable y la televisión satelital. Más tarde apareció el internet y, con él, una transformación que cambió para siempre la manera de consumir el deporte.
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