Confía obispo de Tabasco que no habrá disturbios tras partido de Selección
VILLAHERMOSA, Tab., 26 de marzo de 2026.-Para Lorenzo Jiménez, quien acudió junto a su familia a la Catedral del Señor de Tabasco, a bendecir sus cruces de palma y ramos de flores, dijo que la fé en Dios y la Iglesia es una acción que debe estar presente siempre.
Indicó que con este acto se busca redoblar esa fé para que siga siendo fuerte para honrar a Dios.
Aunque recordó que la fé es de todos los días, no solamente en fecha especiales.
Lamentó que muchos le den otra connotación a esta festividad regional, cuando es de total reflexión.
Afuera de la catedral los gritos para llamar la atención de los potenciales clientes eran casi ininterrumpidos: ¡son de 10, son de a 10 pesitos su crucesitas! ¡Llevela, bara, bara!
Era una lucha sin cuartel de gritos, ida y venida por vender el mayor número de cruces de palma a los creyentes católicos que arribaron a la Catedral de Tabasco.
No obstante, ser vendedor de cruce de palma tiene algún sacrificio, por la lucha de los mejores espacios a las fuera dea Catedral de Tabasco.
Muchos se quedaron a dormir a las afueras de la Catedral del Señor de Tabasco, para ganar el lugar de ventas, otro, sin embargo arribaron a partir de la 1 de la mañana, como es el caso de don Agustín Méndez Segovia, que ya lleva cerca de 10 años vendiendo crucesitas de palma para que sean santificada.
Y es que en la tradición católica, estás artesanías sirven de protección para los hogares, a fin de qué las familias duerman más tranquilas y seguras.
Lo cierto es que el inicio de la Semana Santa o Semana Mayor desborda el fervor católico tabasqueños indescriptible cada año.
El alrededor de la Catedral del Señor de Tabasco, vivió una verdadera romería con las ventas de cruces de palma, yerba buena, ruda y otras plantas.
¿A qué hora se levanta el puesto?
-Hasta que se acabe, respondió una voz que se escuchó a lo lejos del puesto.
Esa voz expontanea no era otra que la de la dueña del changarro, quien no quiso dar su nombre.
Con siete años ininterrumpidos, la señora Candelaria Domínguez, es la que mayor tiempo lleva vendiendo crucesitas de palma en las inmediaciones de la Catedral de Señor de Tabasco y, a decir de Agustín Ojeda, se trata de una tradición que arraiga más la fe católica entre los tabasqueños.