Confía obispo de Tabasco que no habrá disturbios tras partido de Selección
VILLAHERMOSA, Tab., 18 de junio de 2026.- Sin la disculpa pública exigida por los líderes de la Iglesia Presbiteriana en Tabasco, por haber retirado indebidamente cámaras de videovigilancia en el templo Nueva Jerusalén, ubicado en la calle Ignacio Zaragoza, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) devolvió a dicha denominación religiosa los equipos incautados durante un operativo de la Fuerza Interinstitucional de Reacción Táctica (FIRT) Olmeca.
El 31 de mayo, la SSPC presumió que policías estatales y agentes de la FIRT Olmeca llevaron a cabo el operativo Halcón Ciego con el que se desmanteló y aseguró 53 cámaras de videovigilancia presuntamente parásitas que podrían ser utilizadas para cometer actividades ilícitas. El decomiso realizado el sábado 30 de mayo en diversos puntos de Villahermosa, incluyó a la Iglesia Nueva Jerusalén, que se sitúa en avenida Zaragoza esquina José María Morelos y Pavón, en el primer cuadro de la capital.
La acción policiaca causó irritación entre la comunidad presbiteriana. En un escrito fechado el 1 de junio, el Presbiterio Grijalva-Usumacinta de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, exigió a las autoridades esclarecer este hecho ocurrido el sábado 30 de mayo, al desmantelar sistemas de seguridad privada y comunitaria.
En un enérgico comunicado, suscrito por cuatro presbíteros, entre ellos Juan Marcos Pérez Alonso, presidente del Presbiterio Grijalva-Usumacinta, demandó a las autoridades que investiguen tanto la veracidad de las acusaciones, de que dichas cámaras tenían un posible uso en actividades ilícitas, como la legalidad del proceder de FIRT-Olmeca al desmantelar dicho sistema de seguridad de su propiedad.
No bastó el manifiesto. El 3 de junio, representantes de la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, rechazaron que dichos dispositivos fueran usados para actividades ilícitas, como afirmó la SSPC en un comunicado. Carlos Alberto Castellanos Morales, asesor jurídico de la institución religiosa, calificó como una incongruencia y un acto preocupante las aseveraciones que vinculan al templo con la delincuencia.
Por su parte, el pastor Julián Hernández Moreno, presidente de la Asamblea General de México de la Iglesia Nacional Presbiteriana, exigió una disculpa pública por parte de las autoridades de seguridad en el estado, luego de considerar ofensivo que se les ligue de forma directa o indirecta con la ilegalidad.
El obispo de Tabasco, Gerardo de Jesús Rojas López consideró que debe prevalecer el diálogo entre la Iglesia Presbiteriana y la Secretaría de Seguridad estatal en torno al tema del retiro de cámaras de videovigilancia en su recinto religioso, pues dichos dispositivos únicamente vigilan el interior de los templos. "Es necesario llegar a acuerdos en este sentido para evitar situaciones negativas", apuntó en su rueda de prensa del 7 de junio.
El 5 de junio, el secretario de Gobierno del Estado, José Ramiro López Obrador sostuvo una reunión con autoridades de la Iglesia Nueva Jerusalén de Villahermosa, perteneciente a la Iglesia Nacional Presbiteriana de México, ante quienes enfatizó su postura de respeto irrestricto a la libertad de culto.
Del encuentro se informó en comunicado oficial, en el que se reconoció que no existe información que vincule a la Iglesia Nacional Presbiteriana de México con actividades ilícitas, reafirmando que se trata de una institución legalmente constituida dedicada exclusivamente a labores espirituales, sociales y comunitarias.
La SSPC no fijó más posición que la expresada en el boletín del 31 de mayo, destacando que había desmantelado 53 cámaras de videovigilancia presuntamente irregulares en Villahermosa. Este jueves 18 de junio, los dos equipos asegurados a la Iglesia Nueva Jerusalén, en la avenida Zaragoza, fueron reinstalados.