Confía obispo de Tabasco que no habrá disturbios tras partido de Selección
VILLAHERMOSA, TAB., 21 de abril de 2026. — En medio de los sucesos de violencia que se han dado en Tabasco recientemente, la iglesia católica planteó la fiesta patronal en honor a su patrono: San José Obrero como una oportunidad para reconstruir el tejido social y promover la paz.
El sacerdote Ernesto Pérez Cornelio, párroco de la iglesia San José Obrero de la colonia Atasta, afirmó que las actividades de este novenario —que se llevará a cabo del 22 al 30 de abril en la parroquia de dicha localidad— no solo son actos de devoción, sino herramientas espirituales que contribuyen a mitigar la violencia mediante la promoción de valores.
Pérez Cornelio destacó que el eje central de esta festividad es el amor, el cual actúa como un antídoto contra los sentimientos que originan los conflictos sociales.
Todas las actividades están movidas por el amor. El amor aleja del corazón al odio, el resentimiento, y genera el perdón y si hay perdón y hay amor, la violencia automáticamente desaparece”, subrayó el clérigo al referirse a la crisis de seguridad actual.
La conmemoración antes mencionada, tiene sus raíces en una decisión histórica del Papa Pío 12, quien el 1 de mayo de 1955 presentó a San José Obrero como patrono de los trabajadores con el fin de elevar el sentido del trabajo humano.
Bajo esta premisa, el párroco de la iglesia, José Artemio Avelino Cortés Téllez, explicó que muchos fieles aprovechan esta jornada para pedir por una oportunidad laboral o por la sabiduría para desempeñar sus oficios con integridad.
Así, Cortés Téllez señaló que para enfrentar los desafíos actuales de la sociedad no basta con el esfuerzo individual, sino que se requiere una combinación de valores éticos y espirituales. Para el párroco, el bienestar de la comunidad depende de tres pilares fundamentales: la verdad de la inteligencia, la verdad del trabajo y la verdad divina.
Con este enfoque, la celebración que culminará el próximo 1 de mayo busca que cada rosario y cada procesión actúen como un llamado a la reconciliación y a la recuperación de la armonía en los hogares tabasqueños.