Testigo fiel
Una mujer tocó a mi puerta el domingo. Vestía pantalón, tenis y chaleco con el logotipo de una encuestadora desconocida. Aplicaba un cuestionario para identificar las preferencias del electorado en el distrito electoral federal 06 y de manera particular para conocer el posicionamiento de Andrés Manuel Andy López Beltrán.
Entre los indicadores para medir electoralmente al hijo de AMLO, incluidos en este estudio, estaban: nivel de conocimiento (¿conoce usted a…), opinión o imagen, tasa de rechazo, identificación partidista y, desde luego, intención del voto, por partido y por aspirantes.
¿Con quiénes se midió a Andy en esta encuesta? Pues ni más ni menos que con Luis Felipe Graham Zapata, Juan Pablo de la Fuente, Fabián Granier Calles y con algunas otras personas, al parecer militantes de Morena, que no pude identificar.
Graham fue secretario de Salud y candidato a alcalde de Centro en 2012, cuando el PRI perdió el gobierno de Tabasco. Hace un mes, anunció su incorporación al Partido Verde, aliado de Morena.
En el estudio en el que participé el fin de semana, una de las preguntas planteaba como escenario que el médico alergólogo fuera candidato del partido guinda. Y de todos los aspirantes de partidos distintos al oficial, fue al único que se le midió así.
El hijo de AMLO está siendo evaluado para una eventual postulación como candidato a diputado federal del distrito 06, ese es el hecho. En distintos espacios de opinión, se comentó antes sobre la posibilidad de que compitiera por un espacio a nivel local y es muy probable que se le esté considerando también para esa posición.
Tanto Andy como José Ramón y Gonzalo se fueron de Tabasco en el año 1996, cuando el expresidente ganó la dirigencia nacional del PRD, estudiaron en la Ciudad de México y aunque no se desterraron, no se les conoce trabajo político en el estado.
Sin embargo, después de que el hoy secretario de Organización de Morena llegara a ese cargo, al tiempo en que su padre dejó la Presidencia de la República, su nombre comenzó a mencionarse como la carta del lopezobradorismo para ser gobernador de Tabasco en 2030 e incluso sucesor de Claudia Sheinbaum.
En su momento también se comentó que se le enviaría precisamente a Tabasco para que fuera candidato a diputado y de esa manera, a como lo hizo AMLO, usar al estado como su plataforma de despegue.
Andy puede ser candidato, no hay duda. Su partido puede imponerlo si no aparece como número uno en las encuestas, también es claro, como lo es que con los números que tiene en la mano, la dirigencia muy seguramente estime que con cualquier candidato ganan el distrito.
Por tanto, si postulan a Andy no existiría riesgo de perder, a pesar de los negativos que pudiera tener, su desarraigo y posible falta de identificación entre el electorado. Morena apostaría por su voto duro y la estrategia de movilización el día de las elecciones para no quedar mal con Palenque.
La figura del hijo de AMLO está vinculada a escándalos de corrupción y la conformación de una red de tráfico de influencias, que le ha permitido tener una vida de lujos y excesos. Es un personaje gris, inseguro, sin muchas habilidades retóricas; un producto electoral cuya única proyección sería el apellido.
Competir por un puesto, en una campaña polarizada como la que se anticipa, lo pondría en un lugar de permanente escrutinio público y ante el riesgo de exhibir sus carencias formativas en el terreno personal y político, como ha sucedido desde que es el secretario de Organización de Morena.
La oposición en su conjunto podría estarse frotando las manos para enfrentarlo y buscar derrotarlo, lo cual tendría grandes implicaciones. Por lo pronto, queda esperar a que se den los escenarios de la competencia.
Violencia institucional
Se acumulan las denuncias por abuso de autoridad y actos ilícitos cometidos por los grupos de reacción táctica, conformados con la venia del gobierno federal, para combatir la criminalidad y violencia en Tabasco. La Fiscalía estatal dice estar investigando, pero no se conocen resultados y, así, entre muchos ciudadanos crece el miedo al actuar impune de la delincuencia uniformada.