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VILLAHERMOSA, Tabasco., 28 de julio del 2026.- A 15 años de la construcción del Museo Elevado de Villahermosa (Musevi), obra que se inauguró el 24 de junio de 2011–en la cual se invirtieron entre 60 y 70 millones de pesos–, hoy vive una polémica sobre qué hacer con esa estructura erigida sobre Paseo Tabasco: su derrumbe o rehabilitación.
Durante tres lustros, esa construcción ha sido considerada un elefante blanco, una obra onerosa cuya utilidad se ha reducido a nada.
Siendo alcalde sustituto de Centro, Cuauhtémoc Muñoz Caldera –1 de enero del 2010 al 23 diciembre de 2011–, tras la licencia solicitada por Jesús Ali de la Torre, se dio con bombos y platillos la gran inauguración, destacando la obra del laureado arquitecto Enrique Norten, como una de las más importante del corto gobierno del entonces priísta.
Pero a la vuelta de 15 años, el Musevi –que obtuvo en 2014 un premio en diseño urbano en Latino América– luce en ruinas, cerrado y despidiendo malos olores. Incluso, en su momento fue convertido en refugio de migrantes y cuevas de presuntos delincuentes.
Ya con la polémica de destruirlo o remodelarlo de manera integral –que ha mantenido el debate de los últimos días–, los ciudadanos se pronuncian por su rescate.
Sería un error derrumbar la estructura del Musevi sin poder aprovechar el potencial que tiene ese puente, que a lo lejos se ve que representa una obra arquitectónica, aseguró Luz León Alejandra, visitante asidua al parque Tomás Garrido Canabal.
Indicó que aunque no es originaría de la ciudad de Villahermosa, dicho puente se le hace representativo.
Apuntó que se debe tomar en cuenta la inversión que se hizo, antes de pensar en esa propuesta de derrumbar la obra.
Por su parte, Santiago Ramírez, aficionado al ciclismo, y que ha convertido la sombra del Musevi en su refugio de los rayos del sol, dijo que esta obra ha sido desperdiciada desde su concepción en el trienio de Jesús Ali de Torre.
En sí, dijo que desde el principio se vió que era infuncional, porque le faltó socialización a la obra.
Un museo elevado, dijo, no fue la opción y a lo largo de más de una década se ha venido demostrando.
Indicó que la estructura del Musevi es muy hermosa, pero ya con el paso del tiempo se ha convertido en un peligro para todos los ciudadanos.
El gasto ya está hecho y solo le queda al gobierno rehabilitarlo, adecuarlo de manera excelente para que el Musevi atienda las funciones poa las que fue hecho: ser un verdadero centro de atracción turístico, aseguró Carlos, vecino del parque Tomas Garrido Canabal y asiduo corredor en la zona.
Indicó que la obra representa una verdadera aportación arquitectónica que debe ser aprovechada.
E insistió que destruirla no es una buena opción y menos es la solución.




