En medio del dolor, familia dona órganos y da esperanza de vida.
PUEBLA, Pue., 2 de agosto del 2026 - A casi 10 meses del estallamiento de la huelga en el Nacional Monte de Piedad (NMP), las banderas rojinegras permanecen colocadas en las más de 300 sucursales del país. En la sede ubicada sobre avenida México-Tenochtitlán, en la colonia Tabacalera de la Ciudad de México, así como en decenas de inmuebles, los trabajadores continúan montando guardias las 24 horas, mientras esperan una solución a un conflicto laboral que comenzó el 1 de octubre de 2025 y que, hasta ahora, mantiene detenidas las operaciones de una de las instituciones de asistencia privada más antiguas de México.
En el estado de Puebla, los trabajadores consultados y que pidieron el anonimato relataron que el desgaste ya no solo es económico, sino también emocional y familiar. Aseguraron que durante estos meses no han recibido salario y que han tenido que vender vehículos, joyas, electrodomésticos e incluso herramientas de trabajo para poder pagar renta, alimentos y servicios básicos. Otros recurrieron a préstamos personales o créditos bancarios cuyos intereses continúan creciendo, lo que ha agravado su situación financiera.
"Hay compañeros que ya perdieron todo. Algunos vendieron lo poco que tenían para sobrevivir y otros tuvieron que endeudarse pensando que la huelga duraría unas semanas. Hoy las deudas son impagables", relató uno de los trabajadores entrevistados. Otro afirmó que el conflicto también ha cobrado un costo personal: "Hay familias que no resistieron la presión económica; hubo separaciones y divorcios porque simplemente ya no alcanzaba para sostener el hogar, un ejemplo es la mía, mi esposa se fue con mis hijos", señaló.
La nota completa en Quadratín Puebla




