Columna Descomplicado/Jorge Robledo
La celebración del 68 aniversario de Telereportaje refleja el valor de los medios con arraigo. Desde 1958, bajo la conducción de su fundador Jesús Sibilla Zurita, sus micrófonos han acompañado la historia del estado. Como señaló el director de Aeropuertos y Servicios Auxiliares, Carlos Manuel Merino, primer funcionario de Morena en intervenir en vivo en la emisión de aniversario, hablar de Telereportaje es hablar de Tabasco. Sus micrófonos han sido un punto de encuentro que da voz al pueblo y refleja las causas de la gente.
En una sociedad que se presume democrática, los espacios independientes garantizan la libertad de expresión y evitan el monopolio de la verdad. Estos medios son como una plaza pública donde los problemas ciudadanos se visibilizan y obligan a las autoridades a responder.
La ciudadanía requiere información veraz para contrastar datos, formarse un criterio propio y tomar decisiones. Al investigar y cuestionar el ejercicio del poder, el periodismo actúa como un contrapeso que promueve la rendición de cuentas y fortalece las instituciones frente a la corrupción.
En la emisión conmemorativa de ayer martes, Emmanuel Sibilla hizo un llamado a no resignarse ante el estancamiento y a trabajar unidos para “recuperar el Tabasco que todos soñamos”, advirtiendo sobre los riesgos de la soberbia, la incompetencia y la intolerancia a la crítica. Este mensaje cobra relevancia en momentos donde la estación enfrentó un hackeo a su página electrónica el pasado domingo.
De ahí los pronunciamientos del dirigente del PRD, Rafael Acosta León, y de Somos, Juan Enoc Ribón, quienes felicitaron a los hermanos Sibilla Oropesa y condenaron el ataque sufrido por la XEVT, señalando que estas acciones buscan acallar la voz ciudadana.
Lo cierto es que a lo largo de casi siete décadas, la familia Sibilla Oropesa ha mantenido su compromiso con el servicio público y la pluralidad.
Reconocer la visión original de Jesús Sibilla Zurita implica también defender los espacios donde la comunidad encuentra refugio e identidad.
Es una historia larga y compleja, donde incluso enfrentó ataques del viejo PRI cuando un grupo de este partido tomó las instalaciones de la emisora por considerar que apoyaba demasiado al entonces PRD de López Obrador.
Por eso, reconocer a Telereportaje, a la XEVT, es resguardar la libertad de expresión. Es asegurar que el diálogo siga como una de las bases de nuestra democracia.




