Obtiene FGET sentencias por allanamiento de morada, pederastia y violación
VILLAHERMOSA, Tab.,11 de mayo de 2026.-Bajo la consigna de visibilizar arbitrariedades y exigir justicia por casos que han conmocionado a la entidad y donde se ve involucrada la Fiscalía General del Estado (FGE), un grupo de ciudadanos anunció este lunes la realización de una marcha pacífica para el próximo domingo 17 de mayo.
La movilización, que pretende congregar a más de 100 personas, partirá a las 9 horas desde el parque Manuel Mestre con destino a la Plaza de Armas, frente al Palacio de Gobierno.
Entre los convocantes se encuentran rostros de tragedias recientes que han marcado la agenda pública en Tabasco.
Lucio Isidro Álvarez, padre de Rodrigo Isidro Ricárdez —estudiante de Veterinaria de la UJAT presuntamente asesinado por policías estatales en noviembre de 2025—, explicó que el contingente busca ser un espacio para que los afectados expongan sus testimonios.
“Vamos a acudir todas las víctimas que se han acercado con nosotros a expresar nuestro dolor, nuestro desacuerdo, en donde cada uno de ellos van a tomar los micrófonos y van a exponer cuáles fueron las arbitrariedades que cometieron en su humanidad”, detalló.
A este llamado se sumó Leslye Dayana Bautista Díaz, quien hace un año recuperó su libertad tras ser acusada injustamente del homicidio de un médico. La joven enfermera, cuya vida profesional y emocional se vio truncada por el proceso judicial, instó a los tabasqueños a romper el silencio.
“Esta marcha es por todas esas personas que tienen sed de justicia, porque yo he conocido a muchas personas que han pasado situaciones difíciles y no se atreven a hablar por el miedo”, afirmó la activista, quien sostiene que su paso por prisión le reveló la cantidad de personas que pagan por delitos no cometidos.
Por su parte, Salvador González Rodríguez, padre de la estudiante de Derecho de la UJAT fallecida en febrero pasado tras lanzarse de un edificio universitario, denunció opacidad y desaparición de evidencias en el caso de su hija.
El padre de familia afirmó, sin entrar en detalles, que su hija fue abusada sexualmente en el Hospital Rovirosa, mismo lugar donde la ropa clave para la investigación fue desechada; recordó que la joven sufría acoso escolar.
“Como padre me siento indignado. Mi hija ya no está conmigo, pero dejó a su papá para que luche por esas mujeres que están sufriendo en la universidad”, sentenció González, al tiempo que lanzó un reclamo directo a las autoridades académicas sobre la seguridad de las estudiantes.
La movilización del próximo 17 de mayo se perfila como un frente común de víctimas que señalan irregularidades, abusos de autoridad y falta de resultados por parte de la FGE, unificando casos que van desde el presunto abuso policial hasta la negligencia en investigaciones de violencia contra la mujer.