Villahermosa Tabasco, México a 24 de septiembre de 2026
Proliferación de maculís evidencia pérdida de biodiversidad: UJAT
29 de abril de 2026
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21:00
UJAT
Redacción/Quadratín Tabasco
VILLAHERMOSA, Tab., 29 de abril de 2026.- Lo que para tabasqueños representa un símbolo de la majestuosidad de su suelo tropical, sobre todo cuando florece durante la primavera, para investigadores de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT) la creciente presencia del maculís en el paisaje de la entidad es mucho más que un fenómeno estético; es –advirtieron– un indicador ecológico de la pérdida de biodiversidad en la región.
En un análisis desarrollado por los biólogos Carlos Manuel Burelo Ramos y Alejandro Antonio Castro-Luna, la dominancia del árbol cuyo nombre científico es Tabebuia rosea, responde a décadas de deforestación y cambio de uso de suelo, principalmente de los años cuarenta hasta los noventa, cuando extensas áreas de selva tropical fueron convertidas en pastizales para la ganadería.
El estudio de los especialistas, cuyo resultado fue dado a conocer este miércoles por la UJAT, señala que, en condiciones naturales, las selvas maduras se caracterizan por una alta diversidad de especies; sin embargo, la simplificación del ecosistema ha favorecido la expansión de árboles como el maculís, capaces de adaptarse a espacios abiertos y perturbados.
Maculización, riesgosa para el entorno
Los investigadores universitarios advirtieron que la maculización del paisaje, que es palpable en esta época del año en todo el estado y adorna las calles de Villahermosa, “tiene efectos ecológicos relevantes: disminuye la disponibilidad de hábitats para fauna, reduce recursos para polinizadores y vuelve a los ecosistemas más vulnerables frente a sequías, plagas y enfermedades”.
Burelo y Castro-Luna aclararon que el problema no es el maculís en sí, sino lo que su abundancia representa: “un proceso de sucesión ecológica interrumpido que refleja la degradación de la cobertura vegetal original”.
Ante este panorama, propusieron acciones como la conservación de vegetación ribereña, la reducción del uso de agroquímicos y la diversificación de especies arbóreas en zonas productivas. Incluso, consideraron que programas gubernamentales como Sembrando Vida podrían contribuir, con seguimiento técnico, a restaurar la conectividad ecológica y recuperar servicios ambientales.
“La conclusión es clara: el paisaje rosado que cada primavera distingue a Tabasco también funciona como una señal de alerta sobre la transformación de sus ecosistemas y la urgencia de recuperar su diversidad”, sostuvieron los biólogos.
El profesor-investigador de la UJAT, Carlos Manuel Burelo Ramos es responsable del Laboratorio de Manglares Interiores de la División Académica de Ciencias Biológicas, y el doctor Alejandro Antonio Castro-Luna, se encuentra actualmente colaborando en el Instituto de Biotecnología y Ecología Aplicada en la Universidad Veracruzana.