Inicio de noviembre en el Pino Suarez refleja el contrastes en ventas entre locatarios
VILLAHERMOSA, Tab., 2 de noviembre de 2026.- Pese al arraigo que tiene la gastronomía en la celebración de los fieles difuntos, la comercialización de los tamales en zonas como los mercados públicos de la ciudad, registró una disminución en comparación con temporadas pasadas. Los comerciantes atribuyen este comportamiento a que el Día de Muertos fue en fin de semana, señalando que ello modificó la dinámica de compra de este alimento.
María Tila Villegas Castro, quien elabora y vende este platillo, desde hace 58 años, en la esquina de las calles Iturbide y Miguel Hidalgo y Costilla, compartió que para los primeros tres días de noviembre preparó una producción cercana a los 300 tamales. Su oferta abarca desde los tradicionales de masa colada, chipilín, frijolito, caminito y pejelagarto, hasta las piezas grandes de gallina y costilla de cerdo, con costos que van desde los 17 hasta los 60 pesos.

Pese a contar con un mercado cautivo y una amplia variedad de recetas, la comerciante reportó que la venta se ha percibido regular, estimando un descenso de alrededor del 30 por ciento en el flujo comercial.
La vendedora explicó que, según su experiencia en el negocio, cuando el 1 y 2 de noviembre caen en fin de semana, la afluencia en las calles varía. Sin embargo, destacó que la demanda se concentró principalmente en los tamales de masa colada y los de chipilín, que siguen siendo los preferidos para las ofrendas.
A pesar de las cifras bajas en esta jornada, Villegas Castro sostuvo que las familias tabasqueñas continúan respaldando el consumo gastronómico de la época y valoran el trabajo artesanal.
“Tengo clientes que llegan de lejos a comprar sus tamales, principalmente por el sabor y el sazón que tienen mis tamales”, afirmó Doña María Tila, manteniendo la atención en su puesto tradicional para dar salida a la producción preparada para la festividad.




