Entregan obras de agua potable y saneamiento en Macultepec y Buena Vista
VILLAHERMOSA, Tab., 6 de julio de 2026.- El Colegio de Abogados Tabasqueños consideró necesario analizar el cumplimiento de las normativas legales vigentes en el estado respecto a la planeación del proyecto Villahermosa 2030.
El integrante de la agrupación de litigantes, Sergio Antonio Reyes, explicó que los ciudadanos que actualmente demandan transparencia y mesas de diálogo con el Gobierno estatal deberían explorar los canales legales, debido a que existen leyes de protección al patrimonio cultural y de fisonomía urbana con lineamientos que actualmente no se están acatando.
El litigante precisó que, si bien las movilizaciones y expresiones civiles en los espacios públicos representan un derecho totalmente legítimo, encauzar las inconformidades a través de los tribunales suele dar resultados más contundentes.
“Son herramientas que debemos explorar y sobre todo revisar el marco jurídico que no se está respetando. Hay imposiciones estatales que se están trasgrediendo”, sentenció.
El abogado argumentó que proceder formalmente ante las instancias correspondientes ha demostrado ser una ruta más efectiva para revisar la actuación de las autoridades, trayendo a cuenta lo ocurrido en su momento con los recursos legales interpuestos en torno a los trabajos de construcción del Tren Maya.
Reyes advirtió que la planeación urbana debe respetar la identidad arquitectónica de la ciudad, evitando repetir errores históricos que terminaron desdibujando la fisonomía de la capital tabasqueña.
“No acatamos experiencia. El centro de Villahermosa fue destruido en el sexenio de Carlos A. Madrazo y Leandro Rovirosa, donde prácticamente se borró la fisonomía de la Villahermosa Histórica, por otra fisonomía amorfa que no nos identifica todavía”, recordó el litigante.
El integrante del colegio refirió las condiciones en las que se encuentra la Plaza de Armas, un espacio que ha estado sujeto a múltiples y constantes remodelaciones con el paso del tiempo, lo que impide que los habitantes logren un sentido de pertenencia con el entorno.
“Eso está en contra de la legislación del estado”, concluyó Sergio Antonio Reyes al enfatizar que cualquier cambio en la fisonomía y nomenclatura de la ciudad debe apegarse estrictamente a los lineamientos que dictan las leyes locales.