Pan de muerto: una tradición que ya no espera a noviembre
SAN LUIS POTOSÍ, SLP., 1 de noviembre de 2026.- Hay juguetes que ya no se usan, dulces que nadie comerá y fotografías que conservan sonrisas detenidas en el tiempo. Cada 1 de noviembre, estos objetos encuentran un lugar especial entre flores y veladoras para recordar a las niñas y los niños que fallecieron a temprana edad, durante una tradición conocida como el Día de los Angelitos o Día de los Muertos Chiquitos.
En San Luis Potosí, las familias preparan ofrendas donde los juguetes, la ropa pequeña y los alimentos favoritos se convierten en símbolos de cariño. Cada objeto representa un recuerdo de quienes partieron demasiado pronto, pero permanecen presentes en la memoria familiar.
La conmemoración coincide con el Día de Todos los Santos, dentro del calendario católico, mientras que el 2 de noviembre corresponde al Día de los Fieles Difuntos. Ambas fechas forman parte de una tradición mexicana que reúne elementos religiosos católicos y antiguas prácticas indígenas de veneración a los muertos.
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