Altar mayor
Oficialmente ayer arrancó el proceso electoral local con miras a las elecciones de 2027.
Como en el club gallístico o en las competencias equinas más de uno tendría suficientes razones para expresar de las de acá expresado: “abran las puertas señores….”.
En 2027 aparte del proceso electoral federal, en el que estarán en juego las diputaciones federales la competencia abarca también la elección de los 17 presidentes municipales y más de una treintena de diputados integrantes de la próxima Legislatura Local.
Obvio, en la elección de ayuntamientos también de definirá quienes formaran parte de los Cabildos Municipales y, una vez agotado el proceso electoral quienes fungirán a partir de octubre del próximo año como nuevos funcionarios municipales.
Los tabasqueños tenemos por delante entonces la renovación del H. Congreso del Estado y de los 17 ayuntamientos citadinos. Toda una fiesta electoral.
En ese sentido, el Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT) tiene frente a sí una enorme responsabilidad: demostrar que será un árbitro imparcial, independiente y capaz de garantizar condiciones de equidad para todos los participantes.
Por hay quienes suelen afirmar que la credibilidad del IEPCT llega cuestionada por una serie de omisiones y decisiones que han generado preocupación entre distintos sectores de la sociedad tabasqueña.
Y, en honor a la verdad, un árbitro electoral no puede ser fuerte con unos y complaciente con otros.
Su autoridad depende, precisamente, de que sus decisiones sean oportunas, firmes y, sobre todo, imparciales.
Y en estos días precisamente pareciera ser que en el IEPCT las cosas no se están dando de manera seria, con ética y responsabilidad en tanto que afloran disputas internas que exhiben a un órgano electoral incapaz de construir consensos suficientes para determinar quien sería titular de la Secretaría Ejecutiva, un cargo que indudablemente es clave para la próxima elección.
Hasta ayer jueves, aún no se habían logrado poner de acuerdo los consejeros electorales en torno a este tema y en medio de ese estira y afloja, a través de sus redes sociales el ex diputado federal Gerardo Gaudiano Rovirosa (Movimiento Ciudadano) deslizó el comentario en el sentido de que se está buscando “colocar a un funcionario "a modo", cuando lo que se requiere, dijo, “es que quien ocupe el cargo no responda al gobierno ni a padrinos políticos”.
“Hay dudas, dice Gaudiano, y tienen que aclararlas. Esto no es cualquier nombramiento, estamos hablando de una posición clave para la próxima elección. Desde Movimiento Ciudadano lo decimos fuerte y lo decimos claro: no queremos un árbitro a modo, queremos un IEPCT independiente que no responda al gobierno, ni a padrinos políticos, ni a intereses de grupo. Queremos que le responda a la gente y cuide la democracia. Porque las elecciones no se ganan poniendo al árbitro, se ganan con el voto de la gente", aseveró.
Lo cierto es que mientras está en veremos la definición de quien ocuparía la secretaría Ejecutiva, la fiesta electoral ya arrancó e inexorablemente el tiempo empieza a transcurrir para que los actores políticos locales den pasos hacia adelante en la ruta rumbo a la jornada comicial que se aproxima.
Entrelíneas….
A propósito del tema, la consejera del IEPC, Ángela Araujo, salió ayer a hacer declaraciones señalando que las medidas cautelares emitidas por el TET para que sesionen sobre la designación del nuevo titular de la Secretaría Ejecutiva, son impugnables, eso es innegable. Por ello la funcionaria electoral no descartó que pudieran acudir a tribunales electorales pues reveló que también están organizando una defensa para evitar sanciones si se vota sobre un dictamen con presuntas irregularidades. Araujo Segura afirmó que las medidas cautelares no los orienta a votar a favor de la propuesta de la consejera presidenta, Elizabeth Nava Gutiérrez. ([email protected])




