Agua y pantano
Ahora sí, como dicen los abuelos, ¡qué contrariedades hay en algunas instituciones!
Por una parte, algunos trabajadores utilizan las camionetas que son vehículos gubernamentales para llevar personas en la parte de atrás (pues ese es su trabajo), subir motocicletas, subir detenidos, muebles o todo lo que se pueda; mientras que, por la otra, ciudadanos que también tienen camionetas, pero son de uso particular, la diferencia es que, son detenidos por llevar en la parte de atrás, cubetas de pintura, escaleras, un tanque de agua, muebles, limón, plátano.
No hay ninguna diferencia en el uso de una camioneta, es lógico que la parte de atrás, es utilizada para transportar cosas o en su caso, personas, siempre y cuando vayan bien sentadas y seguras (así lo hacían muchos padres de familia cuando nos llevaban de vacaciones, a la playa, a la escuela o a donde fuéramos)
¿Acaso ya se perdió el sentido común? ¿Acaso es un negocio ya el infraccionar a todos los particulares que usen y tengan una camioneta? ¿Acaso el que la utiliza como herramienta de trabajo para ganarse unos pesos no puede al igual que la autoridad transportar algo en sus camionetas? Tanto loco y loca que anda manejando con el celular sobre el volante y también corriendo como locos por la ciudad, y a ellos y ellas, nadie los ve.
Basta con estar al pendiente en las calles y avenidas para darnos cuenta de que hay muchas personas que no respetan los semáforos, las líneas amarillas; es más, no respetan ni a las autoridades de vialidad.
Sé y se entiende que no es culpa de la institución o de los agentes que se dedican a este tipo de labores, es simple, se trata de utilizar el sentido común; si ves que quien conduce lo hace borracho, que lleva en la parte trasera de su camioneta miles de objetos que pueden ocasionar un accidente, que lleva cosas que pueden dañar la vida de otras personas, pues sí, es entendible aplicar el reglamento; pero si ves que son personas humildes que están trabajando y tratando de ganarse la vida, pues no es justo; por eso, apelo mucho al sentido común, a la lógica de lo que se ve y del uso que se le da a una camioneta.
Ya que he observado incluso que, cuando detienen a los automovilistas, los obligan a descargar su compra, la venta o lo que lleven atrás, sin importarle a la autoridad que no solo afecta al automovilista, sino a terceras personas. Y es que, para ser autoridad, se necesita ser sensible, ponerse en los zapatos del otro y, sobre todo, lo reitero, sentido común.
Cuántas veces habremos de decirlo. Solo es aplicar el sentido común y la lógica, muchas personas solo salen a trabajar y ganarse el pan de cada día, pero así con tanto abuso, lo que generan es depresión, ansiedad y perder la confianza en las instituciones.
Generan tristeza y desesperanza en los que menos tienen, porque además de tener que pagar una infracción, dejan de ganar el sueldo de ese día, se quedan sin su herramienta de trabajo y lo que es peor: ya les arruinaron el día.
Estamos en tiempos en los que no debemos abusar de los demás, sea quien sea, sobre todo si es Usted una autoridad, porque los cargos son pasajeros y sobre todo, sus malas acciones, tarde o temprano serán juzgadas.
Gracias a Dios por el trabajo, la familia, los amigos, la salud; gracias a usted estimado lector y lectora por su tiempo de lectura.
P.D. ¿Hay algo tan significativo para ti que incluso podría costar un peso, pero no lo venderías por cantidad alguna?




