Nada Personal
El expresidente Andrés Manuel López Obrador reapareció y aunque oficialmente lo hizo para presentar su libro Pueblo, al parecer su presencia desde La Chingada, su rancho en Chiapas, llevaba como meta entrar hasta palacio nacional en donde se encuentra la presidenta Claudia Sheibaum. Porque con esta reaparición lejos del discurso formal entre líneas puede leerse que su libro Pueblo, ha salido para recordarle al mundo y a una persona en particular –Claudia Sheinbaum– que la Cuarta Transformación tiene autor.
Le pongo en Contexto que la tarde noche del 30 de septiembre el expresidente López Obrador, reapareció con un video para presentar su última publicación llamada Pueblo, en donde hace un recuento de la lucha por la Independencia, pasando por el tema de la guerra entre conservadores y liberales, el juarismo, los caudillos, el neoporfiriato hasta llegar a la Cuarta Transformación, haciendo un total de 10 capítulos en donde se tratan estos diversos temas.
Cabe señalare que el expresidente dedicó el capítulo 10 de su obra a Claudia Sheinbaum, al mencionar que la presidenta es un gran orgullo, ejemplo de trabajo, honestidad, rectitud y lealtad al pueblo, por lo que la llamó la mejor presidenta del mundo, entre hombres y mujeres.
Hasta ese momento de su video, la mejor presidenta del mundo-mensaje todo parecía una mera presentación, además la mención hacia Claudia Sheinbaum parecía un gesto de cariño, pero lo que hubo alrededor de su explicación del libro convierte la dedicatoria en un mensaje entre líneas.
Y es que López Obrador no habló de su hijo Andy, sino que guardó silencio sobre el reportaje del The New York Times que reveló que dos agencias de seguridad de Estados Unidos revisan acusaciones contra su hijo Andy, por presuntos vínculos con el crimen organizado y el contrabando de combustible.
AMLO enfocó su mensaje para hablar en contra de Estados Unidos, que es el país que está atentado contra su legado que son sus hijos y sus amigos cercanos que han sido señalados de corrupción como Segalmex, o por problemas de huachicol fiscal, para decir que el país del norte vive la “decadencia” de su modelo económico, acostumbrado al sentimiento bélico, de sus embajadores que “casi todos han sido metiches y presionan”. Como lo ha hecho el actual embajador de Estados Unidos que ha mencionado la posibilidad de que haya funcionarios y políticos incluidos Andy y sus amigos, en actividades ilícitas. Incluso el propio Marcos Rubio, secretario de Estado, del país del norte que fue criticado por el propio Andy por quitar visas, y que al final, dijo que preparan las palomitas porque vendrían más acciones.
Además el expresidente criticó a Estados Unidos, de tener problemas fuertes de adicción entre sus jóvenes que es lo que alienta a la producción de drogas como el fentanilo. Como si con esto quisiera echar por abajo las denuncias que han surgido de que en su gobierno, varios gobernadores se coludieron con grupos delictivos.
Derivado de lo anterior hizo una sutil advertencia adicional de no permitir el injerencismo. López Obrador ya lo había hecho en junio, cuando publicó una carta en la que denunció una “embestida” de funcionarios estadounidenses para “debilitar a Morena y fortalecer a la oposición de derecha”. En ese entonces Claudia Sheinbaum le agradeció el respaldo. Sin embargo, el expresidente volvió a poner el tema sobre la mesa al reiterar que la soberanía se defiende, y que quien no la defienda, traiciona el legado y por lo tanto a su familia.
Por tal motivo, no extraña que López Obrador haya elegido el capítulo 10 que es el que habla sobre la Cuarta Transformación, para reconocer a la presidenta porque con ello, AMLO le recuerda que ella es la heredera del movimiento social que inició y que culminó con la llegada de la 4T, por lo que es solo la continuadora de este movimiento.
Dejando de lado las formalidades y centrándose en el discurso entre líneas, los halagos que parecieran de amor y cariño para la doctora Sheinbaum, en realidad fueron más un recordatorio que él creó la Cuarta Transformación, para dejarle en claro que la investidura que hoy ostenta la mandataria federal no la exime de las obligaciones que su fundador le impuso con los ideales morenistas: lealtad al pueblo, sí, pero también lealtad al origen. El libro se llama Pueblo. La dedicatoria profunda es para Sheinbaum. El mensaje, o sea el relato de lo escrito en el libro es para todos los demás.




