La agenda en red
El pasado jueves (8 de octubre), los consejeros electorales del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana de Tabasco (IEPCT), con la presencia de dirigentes partidistas, representantes de los tres poderes del Estado y ciudadanía en general, pusieron en marcha el proceso electoral 2026-2027, en el que se habrán de elegir a los próximos presidentes municipales y sus regidores, los 35 diputados locales y en el ámbito federal, serán seis representantes populares que formarán parte de la próxima Cámara de Diputados federal.
A diferencia del inicio de otros procesos electorales, en esta ocasión está a discusión y en una pugna interna –como nunca había ocurrido– la designación del secretario ejecutivo del organismo electoral.
No se debe olvidar que el anterior secretario ejecutivo, Jorge Alberto Zavala Frías, fue pillado brindando su apoyo al extitular de la SOTOP, Daniel Casasús Ruz, quién aspira a la candidatura de Morena, a la presidencia municipal de Centro quien, por cierto, ha realizado campaña adelantada sin respetar las disposiciones legales.
En un principio, se pretendió minimizar el error que cometió Zavala Frías, al difundir en su red personal de WhatsApp, las actividades de Casasús Ruz, que incluso la presidenta del organismo electoral, Elizabeth Nava Gutiérrez trató de minimizar y justificar, pero la presión de los dirigentes de los partidos políticos y de cuatro consejeros electorales, que ahora están en contra de las decisiones de la presidenta del organismo electoral, lo obligó a que renunciara al cargo.
A raíz de la dimisión de Zavala Frías, salieron a relucir las diferencias que hay entre los consejeros electorales, que han formado dos grupos, uno comandado por la presidenta Elizabeth Nava Gutiérrez, Vladimir Hernández Venegas y María Elvia Magaña Sandoval; en tanto, el otro incluye a Hernán González Salas, Angela Araujo Segura, Monserrat Martínez Beaurrregard y Ruth Toledo Peral.
Hay versiones que el grupo de los cuatro, están bajo las órdenes del consejero nacional del Instituto Nacional Electoral (INE), Jorge Montaño, al que a su vez siempre lo han ligado con el senador y exgobernador de Tabasco, Adán Augusto López Hernández.
En cambio, a Nava Gutiérrez y sus dos seguidores los consideran progobiernistas, de estar a las órdenes de Javier May, de atender las instrucciones que se dictan desde Palacio de Gobierno o de la Casita Azul.
Ya son tres ocasiones en que los siete consejeros no se ponen de acuerdo para designar a la persona que debe sustituir a Zavala Frías, incluso el Tribunal Electoral de Tabasco (TET), que comanda el morenista Oswald Lara Borges, aprobó medidas cautelares, en contra de los cuatro consejeros, que han impedido la elección del secretario ejecutivo.
Las medidas cautelares que desde el TET se aprobaron en contra de cuatro consejeros electorales son –según su resolución– a que impiden que Nava Gutiérrez realice su trabajo como presidenta del órgano electoral.
Como en ningún otro proceso electoral, nunca se había registrado una división tan marcada entre los consejeros del Instituto Electoral, como está ocurriendo en esta ocasión, lo que está propiciando que se enrarezca el ambiente electoral.
Los siete consejeros electorales no han actuado, y mucho menos han querido ver o actuar, para impedir que los aspirantes de Morena, ya no realicen –de manera cínica y sin ningún respeto a la ley– campaña política; las quejas y denuncias que partidos de oposición han presentado las han desechado.
Los consejeros electorales han utilizado recursos legaloides para no aplicar ninguna medida correctiva a esos adelantados; simplemente no ven, ni escuchan.
Ojalá que esta diferencia de los consejeros electorales sirva para que actúen de manera correcta, conforme a la ley, que ayude para que actúen bajo los principios de imparcialidad, transparencia, legalidad y objetividad, para que se desarrolle un proceso electoral en donde se respete la voluntad ciudadana y nada más.




