Victorias pírricas
El paso del Frente Frío número 2, si bien no fue devastador para las zonas vulnerables del estado que año con año sufren las consecuencias del temporal, puso a prueba la capacidad de respuesta de las autoridades, que actuaron a tiempo para mitigar los daños.
Esta vez, los más afectados fueron los habitantes de la zona costera, quienes padecieron los embates del fenómeno meteorológico, cuyo potencial se advirtió oportunamente ante las lluvias torrenciales que provocaría en el estado.
Antes de que el meteoro afectara a Tabasco, autoridades de los tres niveles de gobierno declararon en sesión permanente a la Comisión de Fenómenos Hidrometeorológicos, a fin de salvaguardar la integridad de las familias tabasqueñas.
Incluso, entre el 11 y el 16 de octubre, Protección Civil sostuvo reuniones de coordinación con los 17 municipios.
Entre las medidas preventivas solicitadas destacaron la verificación de bordos, compuertas y demás infraestructura de protección contra inundaciones; la limpieza de drenajes y alcantarillas; la identificación de zonas de riesgo y de población susceptible de evacuación; la habilitación de refugios temporales, y la garantía de contar con personal y recursos materiales disponibles las 24 horas.
A pesar de las alertas, varias familias que viven en las costas de Paraíso y Cárdenas tuvieron que ser desalojadas debido al fuerte oleaje, que provocó el ingreso de agua a sus viviendas.
Los afectados tuvieron que ser trasladadas a lugares seguros mientras mejoraban las condiciones meteorológicas.
En medio de la emergencia, también se alertó sobre el desbordamiento del río Pichucalco, así como del incremento en los niveles de los ríos Oxolotán, Puxcatán, Amatán, Tacotalpa, Teapa, Puyacatengo y Tulijá.
Asimismo, se exhortó a la población a no cruzar vados ni corrientes de agua, evitar acercarse a las márgenes de los ríos y atender las indicaciones de las autoridades de Protección Civil.
Una vez pasada la emergencia, el gobernador Javier May acudió a la zona afectada por el Frente Frío número 2, en Paraíso, para evaluar los daños y analizar la posible reubicación de familias en lugares más seguros.
Y es que la erosión marina, tanto en la comunidad de Pénjamo como en Playa Bruja, representa ya un riesgo para sus habitantes.
Esta vez, no solo se alertó oportunamente, sino que también se actuó de manera preventiva para evitar la pérdida de vidas humanas, muy diferente a lo ocurrido en el vecino estado de Veracruz que tuvo saldos fatales.
Y eso que apenas comienza la temporada de frentes fríos. Hay que seguir preparados y no bajar la guardia, actuar a tiempo salva vidas, como se hizo esta vez.




