"La actividad de Pemex en Jalapa nos está afectando": Alcalde
VILLAHERMOSA, TAB., 22 de abril de 2026. - Entre el estruendo de las patrullas y la instalación de las Jornadas de Paz en la colonia Espejo 2 de Villahermosa, el sentimiento que prevalece entre los habitantes y visitantes de la zona es el miedo.
Tras el asesinato de Giovanni Moisés Trejo Ramírez, un joven de 24 años que trabajaba en la carnicería El Jarocho, en el Espejo 2, colonia vecina, la percepción de inseguridad se extiende, llevando a los ciudadanos a modificar sus rutinas diarias y a cuestionar la efectividad de las estrategias gubernamentales.
Para Ester López Pérez, la ciudad se ha vuelto un territorio peligroso donde la libertad de tránsito está condicionada por el horario solar. “Porque no tenemos la certeza de salir con confianza, por todo lo que se escucha de que hay robo, delincuencia, entonces salimos solo de día y volvemos rápido a casa”, relató.

El homicidio del carnicero, ocurrido a plena luz del día el pasado martes 21 de abril, representa para ella una señal de alerta máxima sobre la vulnerabilidad cotidiana: “cómo sales a una carnicería sin saber que no te va a pasar algo. Eso da miedo pues”.
La desconfianza en las autoridades ha forzado a las familias a adoptar medidas de autoprotección. Carolina Piña, madre de dos hijos, explicó que ahora solo frecuenta lugares con alta concurrencia y evita cualquier exposición innecesaria. “Uno no puede salir a la calle con mucha libertad porque no sabes si te van a arrebatar un niño o te van a llevar a ti”, expresó, añadiendo que le gustaría que las autoridades no solo realicen rondines, sino que hagan bien su trabajo.

Esta sensación de abandono es compartida por María Jesús Méndez, habitante de la colonia Espejo 2 y dueña de una tienda de abarrotes. María Jesús vive con un temor latente, pues asegura que en las inmediaciones de la escuela primaria Antonio Ocampo Ramírez y el parque cercano se han registrado asaltos incluso contra maestros en horas tempranas. Según su testimonio, la vigilancia policial ha disminuido drásticamente: “esas son cosas que te ponen a pensar, pero ni modo, tenemos que salir, no por eso nos podemos encerrar”. Sobre las Jornadas de Paz que se realizan en su colonia, fue tajante al señalar que “ellos se van a ir, y la situación va a seguir igual”.

El contraste entre el discurso oficial y la realidad de las calles es un punto recurrente en el sondeo. Mariela, otra de las entrevistadas, criticó la postura de las autoridades que señalan a los medios de comunicación como alarmistas. “Segura, segura, no me siento, porque aquí han asaltado bastantes”, inició. Para ella, lo ocurrido en la carnicería es la prueba de que el gobierno no está haciendo lo suficiente. “Sales de tu casa pero no sabes qué va a pasar contigo, porque en uno de esos sucesos, te toca a ti”, advirtió.

Finalmente, Lucía Castellanos relató cómo la colonia ha cambiado con el tiempo, pasando de ser un lugar de convivencia a uno de encierro preventivo. Recordó haber sido testigo de otros hechos violentos y lamentó que el parque de la zona sea utilizado para actividades ilícitas durante la noche. “Esto es para prevenir, ya no podemos salir; mi nieto viene de la universidad y se encierra, no como antes”, comentó.

Para los habitantes del Espejo, la seguridad no se mide en eventos temporales, sino en la posibilidad de salir a comprar el alimento diario sin el temor de no regresar a casa.