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VILLAHERMOSA, Tab., 30 de julio de 2026.- La equinoterapia se ha consolidado como una alternativa terapéutica clave para el desarrollo de niñas, niños y adolescentes con neurodiversidades o discapacidades motoras, al utilizar el paso del caballo como un estímulo directo para la regulación del sistema nervioso central.

La psicóloga infantil y especialista en la materia, Silvia Fuente Suárez, detalló que la marcha del equino produce un patrón pélvico similar al del ser humano, lo que genera señales constantes hacia el cerebro mientras el paciente permanece montado.
“Utilizamos el movimiento del caballo como una herramienta terapéutica. Por medio del movimiento pélvico, que nos da el movimiento del caballo que es muy similar a la marcha humana, podemos desarrollar muchísimas habilidades. En los niños que tienen un trastorno del neurodesarrollo, lo que hace es que al regular el sistema nervioso central, el cerebro se organiza, y si el cerebro se organiza, ellos van a poder tener una adaptación y aprender”, explicó la especialista.
Fuente Suárez subrayó que esta técnica es multisistémica debido a que incide de forma simultánea en las áreas emocional, sensorial, cognitiva, motora y endocrina. Incluso en menores con nula movilidad física, la vibración y el calor corporal del animal simulan el patrón de caminata propia, detonando respuestas positivas a veces desde la primera sesión.
Frente al incremento en los diagnósticos de Trastorno del Espectro Autista (TEA) y Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad (TDAH), la terapeuta aclaró que el servicio requiere estricta valoración médica, pues no todos los menores son candidatos.
“Si vemos que una condición puede ser riesgosa o está contraindicada, ahí sí tenemos que checar bien. Condiciones como espina bífida, síndrome de Down con debilidad atlantoaxial o niños que convulsionan sin control no son aptas. Antes de iniciar pedimos estudios previos y la recomendación del médico tratante”, advirtió.
En la fundación Creteac, donde Fuente Suárez se desempeña como representante legal, se atiende a pacientes de entre dos y 17 años mediante la técnica de monta gemela, en la que el terapeuta sube al caballo junto al menor para guiar los ejercicios con aros, conos, círculos y variaciones de ritmo entre paso, trote y galope.
Actualmente, el centro atiende a 55 niños con sesiones semanales y otorga becas totales a familias de escasos recursos. Sin embargo, la especialista reconoció que sostener este tipo de espacios en Tabasco representa un reto financiero considerable debido a la manutención, atención veterinaria y alimentación que exigen los ejemplares.

“Mucha gente ha querido dar el servicio, pero deserta porque es muy costoso”, lamentó, destacando que Creteac se mantiene como uno de los pocos centros activos en la entidad. Para acceder al programa, las familias interesadas pueden contactar directamente a la organización a través de su página oficial de Facebook para agendar una valoración inicial.