Presenta Gobierno de Tabasco estrategia integral ante temporada de lluvias 2026
VILLAHERMOSA, Tab., 27 de agosto de 2026.- Casi siempre suceden sin previo aviso y sólo hace falta un par de valientes a los que no les importe la opinión pública para farmear aura. Una tendencia que, más allá de representar un cambio profundo en la sociedad, visibiliza el ánimo creciente de las nuevas generaciones por encontrar formas de interacción más allá de la virtualidad.
Así sucedió este día en la parte posterior del Centro Internacional de Vinculación y de Enseñanza (CIVE) de la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco (UJAT), cuando un grupo de jóvenes llamó la atención de decenas de alumnos quienes, refugiados en la sombra y armados con sombrillas, pausaron sus actividades académicas para presenciar a la orilla de la Laguna de las Ilusiones la segunda batalla de aura protagonizada en el campus.
De la pantalla al espacio público: diversión y parodia
Para los universitarios, la dinámica funciona principalmente como un juego inocente y una zona de esparcimiento organizada por ellos mismos. Francisco Gabriel González describe las batallas como una convivencia donde imitan movimientos de videojuegos, películas o series para ver quién lo hace mejor. En este sentido, Gabriel Collado apunta que se trata de una manera divertida y hasta absurda de pasar el tiempo, la cual le recuerda expresiones de otras épocas: "Me parece divertido, creo que es una manera inocente de pasar el tiempo".
A esta visión se suma Ignacio Ferrero, quien detalla que estos encuentros reúnen a la comunidad estudiantil para realizar actos graciosos donde el público califica al participante que mayor gracia causa. Como muestra de esa camaradería, relató que en el evento de este día los ganadores recibieron como premio aguas frescas y alimentos comprados a los propios compañeros que venden dentro de la universidad para subsistir.
Rescate de la convivencia presencial
Uno de los ejes más valorados por los entrevistados es la oportunidad de dejar atrás la pantalla y recuperar el espacio físico, especialmente tras los cambios en la sociabilidad que trajo consigo la pandemia. Ignacio Ferrero lamenta que la convivencia al aire libre sea cada vez menos frecuente: "Convivir al aire libre es algo que ya no tenemos. ¿Cuándo se ve que la gente se reúna así y que se divierta tanto? Ya no se ve".
Desde otra perspectiva, Gabriel Collado destaca que la práctica saca a los jóvenes del entorno digital: "La gente se divierte afuera, dejan un rato el teléfono para pasar el rato". Asimismo, Francisco Gabriel González comparó el fenómeno con movimientos de antaño, como las tribus urbanas de los emos, que buscaban apropiarse de los espacios universitarios.
Entre las críticas y la alternativa a los vicios
Ante los comentarios negativos que la tendencia ha recibido en redes sociales, los estudiantes salen en su defensa argumentando que se trata de un ejercicio inofensivo. Gretet Monserrat Gómez Méndez rechaza los señalamientos al recalcar que no se afecta a terceros: "Siento que el objetivo de esto es más reunir a los jóvenes y tener esta bonita convivencia que se ha visto en los últimos días". José Israel Martínez Picazo respalda esta postura al señalar de manera directa: "Es diversión, querer socializar con los amigos. Esta gente solo se está divirtiendo".
Por su parte, Darian Castro Pacheco reconoce que, aunque no está completamente familiarizada con la dinámica, el resultado es positivo: "Al final de cuentas están conviviendo de manera sana, no están teniendo un vicio como tal".
Sobre si estas modas logran apartar a la juventud de problemas mayores, Gabriel Collado prefiere mantener los pies en la tierra al admitir que no representan una transformación social radical, pero sí ofrecen una bocanada de aire fresco: "Igual creo que también da un vistazo de que hoy en día sí podemos divertirnos de distintas maneras, que no sea como siempre con sustancias como el alcohol y otras cosas que siempre suelen haber en convivencias de jóvenes". Una diversión fugaz, concluyen, que por lo menos demuestra que hay alternativas para reencontrarse en los espacios públicos.