Presenta Gobierno de Tabasco estrategia integral ante temporada de lluvias 2026
VILLAHERMOSA, Tab., 29 de mayo de 2026.- Ocho meses han pasado desde que estalló la huelga, y los trabajadores que quedan en el estado del Nacional Monte de Piedad permanecen firmes haciendo guardia a las afueras de la sucursal ubicada en la avenida Constitución de Villahermosa. Los empleados han atravesado cada intensa ola de calor de la ciudad con el rostro, a veces, empapado de sudor, sentados sobre apenas dos sillas en la banqueta que se calienta cuando tienen el sol en contra. Detrás de ellos, una gran manta rectangular que simboliza la bandera rojiblanca del movimiento, partida exactamente por la mitad, ondea pesadamente con el poco viento que a veces baja del cielo como un respiro. En las cortinas corredizas negras del edificio, que solía recibir a cientos de familias con el agua al cuello, hay un anuncio desgarrado por el tiempo en el que todavía se alcanza a leer la palabra huelga en letras mayúsculas, y todavía más arriba, el nombre de la emblemática institución.
Julio César Acosta Libreros, secretario del Sindicato Nacional de Empleados y Trabajadores del Nacional Monte de Piedad (SNETNMP) y de la Empresa Préstamos Prendarios (EPP), detalló que desde la suspensión de sus actividades debido a lo que califican como una violación flagrante a su contrato colectivo de trabajo, los empleados llegan día con día, con el cansancio a cuestas pero firmes, para cumplir turnos de guardia de 9 a 17 horas. En Tabasco, el desgaste físico y la falta de dinero terminaron por reducir la fuerza sindical a solo diez trabajadores que se mantienen en pie de lucha custodiando las dos sucursales que quedan vigentes pero a puertas cerradas en Villahermosa. Las presiones económicas de la vida diaria terminaron por ahogar a los demás; las sedes de Comalcalco y Cárdenas fueron cerradas definitivamente hace tiempo y los otros 16 compañeros del estado tuvieron que doblar las manos y aceptar su despido.
Ocho meses sin salarios ni prestaciones: no nos vamos a doblegar
La resistencia de estos trabajadores se mantiene a base de pura dignidad, a pesar del impacto directo que ha tenido en sus mesas la falta absoluta de ingresos durante estos 240 días de conflicto, pues la huelga estalló formalmente en todo el país el pasado 1 de octubre de 2025.
Al respecto, Acosta Libreros externó con rabia el sentir de los huelguistas al manifestar textualmente: “Hasta la fecha llevamos ocho meses sin salarios, sin prestaciones, pero aquí estamos. La administración dijo que nos iba a matar de hambre a los tres meses y aquí estamos, son ocho duros y macizos sin doblegarnos, sin estar de rodilla a nadie”. El líder sindical remarcó con orgullo que el contrato colectivo del trabajo no es solo un papel legal, sino el patrimonio que tienen para sacar adelante a sus familias.
Entre las demandas principales que originaron este paro nacional se encuentra el reclamo de que no se les ha aumentado el sueldo en años y que la administración les cerró las puertas al crecimiento interno, al no respetar las boletinaciones nacionales que se realizan de forma legal para que el personal pueda escalar de puesto. Sin embargo, el trasfondo más grave del conflicto y lo que mantiene a los trabajadores en la banqueta es que el patronato pretende cambiar el régimen social del instituto para transformarlo en una entidad privada denominada Casa Financiera Monte, una maniobra con la cual, según explicaron los afectados en el lugar, los contratos y los derechos ganados por años pasarían por completo al olvido y se borrarían de un plumazo.
Un conflicto nacional que ya llegó a la Suprema Corte
A nivel nacional, el golpe operativo de este conflicto es masivo, manteniendo 315 sucursales cerradas y perjudicando de forma directa a mil 900 trabajadores en todo el país, además de congelar por completo el flujo de apoyo social para miles de ciudadanos que enfrentaban urgencias económicas y recurrían al empeño para salir del paso. En el caso específico de Tabasco, antes de la huelga se registraban hasta 2 mil operaciones prendarias diarias en las sucursales locales, un ir y venir de gente empeñando alhajas o herramientas que hoy está totalmente detenido tras las cortinas negras y clausuradas de los inmuebles.
A pesar de que el líder sindical reconoció que han tenido algunos avances en las mesas de diálogo, puntualizó que no han podido firmar ningún acuerdo definitivo porque lo que propone el patronato les quita derechos adquiridos y los deja desprotegidos. No obstante, el panorama de la huelga dio un giro importante el pasado 24 de mayo de 2026, ya que ante la falta de respuestas favorables por parte de la administración para destrabar el conflicto, el caso ya fue oficialmente atraído por la Suprema Corte de Justicia de la Nación para su revisión y resolución definitiva.