Presenta Gobierno de Tabasco estrategia integral ante temporada de lluvias 2026
VILLAHERMOSA, Tab., 28 de agosto de 2026.- Sin importar si hay un calendario de por medio o un festejo organizado, para las y los abuelos de Tabasco la verdadera celebración ocurre en el día a día: en una llamada telefónica, un abrazo inesperado o la mirada atenta de un nieto dispuesto a escuchar un consejo.
Este 28 de agosto se conmemora en México de manera oficial el Día del Abuelo —a diferencia del 26 de julio a nivel internacional—, una fecha destinada a reconocer el rol vital que desempeñan en la crianza, la unidad familiar y la transmisión de valores a lo largo de las generaciones.
Para Don Eliseo López Jerónimo, abuelo de tres nietos, llegar a esta etapa de la vida representa una oportunidad de redención y tiempo de calidad que a veces la rutina laboral interrumpe en la juventud.
“Lo que vienes a disfrutar son los nietos. A veces los hijos, por estar metidos en el trabajo, no tienen el tiempo necesario. Ya cuando eres una persona adulta tienes tiempo para tus nietos, lo que no tuviste para tus hijos”, reflexiona Don Eliseo, quien reconoce que aunque no estaba enterado de la fecha, cualquier momento es idóneo para convivir. “Más que conmemorarse el día, es una bendición para los hijos que esté vivo su padre y los nietos que tengan un abuelo. Transmitirles el conocimiento de las cosas que pueden enfrentar es algo beneficioso para su vida”.
En el otro lado del espectro se encuentra Don Rafael Cuevas Rodríguez, quien a sus 63 años vive la víspera de una alegría tan esperada como emotiva. “Ya viene en camino mi primer nieto, gracias a Dios. Esperé bastante”, platica emocionado. A pesar de haber criado a sobrinos con el mismo cariño, reconoce que la llegada de un nieto consanguíneo despierta una ilusión distinta, subrayando que los abuelos son la base fundamental e insustituible de la familia.
Por su parte, Doña Carolina Alegría Bravato, abuela de cuatro pequeños, describe esta faceta con el corazón lleno de gratitud. “Es como si uno volviera a tener hijos chicos”, expresa sonriente. Para ella, los afectos no dependen de un día marcado en el calendario porque el cariño lo percibe a diario: “A mí todos los días me pasan a saludar o me marcan. Es bueno que los niños valoren a los abuelos, porque siente uno ese amor que te demuestran”, relata mientras espera a su nieta, quien va en camino a buscarla para pasar la tarde juntas.
Entre la experiencia de quienes ya disfrutan verlos crecer y la ansiedad de quienes están por cargar a su primer nieto, la jornada en tierras chocas recuerda que el respeto y la devoción hacia los adultos mayores no es cuestión de un solo día, sino el reflejo de la educación, el amor y la gratitud que florecen dentro del hogar.